La terapia cognitivo conductual es un tratamiento
que ayuda a la gente a realizar cambios concretos y
observables en sus vidas. Se enfoca en la manera en
que los pensamientos y las actitudes de las personas
afectan sus sentimientos y comportamiento. La
premisa es que algunas personas desarrollan
percepciones negativas y distorsionadas de sí mismos
que interfieren con su desempeño cotidiano. Esto
puede conducir a depresión y ansiedad, así como la
desidia tan recurrente en los adultos con Trastorno
por Déficit de Atención e Hiperactividad. La terapia
cognitivo conductual ayuda a los pacientes a
examinar las creencias que los detienen y a aprender
estrategias para contrarrestarlas.
El TDAH está considerado una condición
neurobiológica. Sin embargo, las características del
TDAH no son el único problema para el adulto con
esta condición. Frecuentemente, son la baja
autoestima y las actitudes derrotistas que
desarrollan como resultado de los síntomas lo que
resulta más dañino. La terapia cognitivo conductual
puede ser específicamente efectiva para tratar estos
problemas.
La terapia cognitivo conductual, es también un
método de tratamiento práctico que ayuda a sus
clientes a lidiar con esos hechos cotidianos que
obstaculizan su éxito. Muchos adultos con TDAH
tienen dificultades con la organización, el
establecimiento de prioridades y la continuidad en
sus proyectos. Algunos adultos con dificultades de
atención tienden a divagar, tienen problemas para
mantenerse dentro de un tema, y a menudo olvidan a
lo que estaban haciendo.
Los terapeutas cognitivo conductuales usan
diferentes técnicas que se enfocan específicamente
en estas particularidades. En cada sesión, terapeuta
y cliente escogen una o más características con las
cuales trabajar y las fijan como meta. Se determina
la acción que el cliente seguirá en cada uno de los
tópicos discutidos, cómo puede trabajarlos, y
evaluar el éxito obtenido en los problemas tratados.
Las metas son bien delimitadas y se revisan
regularmente. Esto previene divagaciones y saltar de
un tema a otro, lo que podría interferir en el
tratamiento de un cliente con Déficit de Atención.
La manera de abordar la terapia cognitivo conductual
estimula al terapeuta a retomar los asuntos de
semanas previas y así poder evaluar continuamente
el progreso. Esto puede ser de mucha ayuda para el
adulto con TDAH que fácilmente le pierde la pista a
sus metas de largo plazo por enfocarse en lo que de
momento parece más urgente. En el trabajo con un
terapeuta cognitivo conductual, al cliente se le
recordará continuamente prestar atención a áreas en
las que se está obteniendo éxito mientras depura
estrategias para ayudarle a trabajar las tareas
incompletas.
En mi práctica privada como psicoterapeuta
especializada en Trastorno por Déficit de Atención
con Hiperactividad, uso algunas técnicas cognitivas.
Un método que uso con frecuencia para ayudar a los
adultos con TDAH a completar tareas, consiste en
hacer una lista de los pendientes que al cliente le
gustaría completar esa semana. De dicha lista él
escogerá aquella en la que quiere trabajar primero.
Partimos la tarea en pequeños trozos para hacerla
menos abrumadora. En seguida le pregunto cuánto
tiempo calcula que le tomará completar la tarea. Ya
que los adultos con TDAH se distinguen por
subestimar el tiempo que una tarea necesita para ser
completada, les pido que añadan de treinta a sesenta
minutos extras al tiempo estimado. Adicionalmente,
les requiero que lleven un registro del tiempo que
les toma en efecto realizar esa tarea.
El siguiente paso es pedirle al cliente que intente
predecir los obstáculos que podrían impedir la
conclusión de la meta. Después discutimos la manera
de manejar dichos impedimentos. Estas técnicas
cognitivas ayudan al cliente con TDAH a ser más
realista en el tiempo que se fija como límite para
completar sus tareas. El examinar los obstáculos
ayuda a alguien con déficit de atención a estar
preparado con formas de enfrentarse a lo que
pudiese presentársele en vez de permitir que los
obstáculos lo distraigan de su tarea por reaccionar
impulsivamente ante ellos.
Debido a que el lograr las metas a tiempo es un
asunto muy relevante para mis clientes,
constantemente exploro estrategias que incrementen
su iniciativa. En una ocasión trabajé con un cliente
para el cual no funcionaban las agendas, las alarmas
ni las llamadas de recordatorio. Intentamos entonces
escoger una hora del día en la cual enfocarnos
primero. Él escogió salir de casa por las mañanas a
tiempo y le pedí que, por un par de semanas, hiciera
una gráfica con la hora a la que salía de casa cada
día. La elaboración de ésta gráfica hizo que
mejorara dramáticamente su puntualidad para salir
de casa. El llevar este registro lo ayudó a
enfocarse en su iniciativa. El tener un estímulo
visual lo motivó a salir a tiempo porque quería ver
cómo mejoraba su gráfica y logró enfocarse para
conseguirlo. Esta manera de llevar registros es una
técnica de la terapia cognitivo conductual que puede
ayudar a los adultos con TDAH a la solución de
problemas.
Los terapeutas cognitivo conductuales también
trabajan en examinar los sistemas de creencias de
sus clientes. Cuando alguien habla de situaciones
que le molestan o preocupan, le pido que haga una
lista de pensamientos automáticos respecto al
problema. Es muy común lo que el cliente se dice a
sí mismo respecto al dilema que es el asunto más
importante.
Algunos típicos pensamientos negativos que un adulto
con TDAH cree cuando encuentra una dificultad son:
“Soy un perdedor.”, “Nunca voy a lograrlo.”, “Esto
sólo prueba que nunca podré ser un_______.”,
“Simplemente soy incompetente.”.
En sesión, escribimos juntos estos pensamientos.
Esto le da al adulto con TDAH un lugar dónde poner
todas las ideas negativas que rondan por su cabeza.
También le da oportunidad de sintonizarse en estos
pensamientos y en cómo le están afectando. No es
inusual para un adulto con TDAH que evite prestar
atención a sus pensamientos automáticos mientras
muestra desidia para completar tareas por las
creencias negativas que tiene de sí mismo. Hacer que
estos pensamientos sean explícitos es el primer paso
para contrarrestarlos.
Otros pasos implican enfocarse en las distorsiones
que el cliente pudiera estar usando y que
regularmente merman su autoestima. También
trabajamos en crear otros modos más saludables y más
realistas de ver lo que le perturba. Estas
afirmaciones serán también puestas por escrito. Le
doy al cliente una copia de estos enunciados
positivos para que se los lleve a casa. Esto es útil
para cualquier cliente. Para el adulto con TDAH que
continuamente tiene problemas para recordar las
cosas es especialmente importante haber escrito un
registro del trabajo como referencia futura.
Los adultos con déficit de atención tienden a
renunciar fácilmente cuando se presentan obstáculos.
Por eso es más duro para ellos darle continuidad a
los compromisos hechos con otros y con ellos mismos.
La terapia cognitivo conductual les da herramientas
para enfrentar las barreras, enseñándoles maneras
realistas, no distorsionadas, de hablarse a sí
mismos de las dificultades que afrontan. Este método
de tratamiento ayuda al adulto con TDAH a aprender a
aceptarse tal y como es, en lugar de subestimarse
por sus limitaciones. Al mismo tiempo, ayuda al
cliente a ser más exitoso.
Melinda White es una
psicoterapeuta especializada en el tratamiento de
niños y adultos con Déficit de Atención con
Hiperactividad. Trabajó dos años como Coordinadora
Educativa para el estudio sobre el tratamiento
multidisciplinario del TDAH en el Instituto Nacional
de Salud Mental de la Universidad de Berkeley. Ha
escrito diferentes artículos acerca del manejo del
déficit de atención y ha impartido talleres para
padres, maestros y adultos con TDAH. Fue maestra de
educación especial por 15 años y tiene una
certificación vitalicia como especialista en
discapacidades de aprendizaje. Actualmente ejerce de
manera privada en Berkeley California.
TRADUCCIÓN VOLUNTARIA PARA AMDHTA POR IMELDA
CASTILLO NAVARRO Y VÍCTOR MANUEL ROBLEDO MÚGICA