|

EJERCÍTATE
Y MEJORA TU HUMOR
Nancy Ratey, Ed.M. ,
MCC
Investigaciones recientes demuestran que aquellos que
hacen ejercicio reciben beneficios físicos y mentales.
Todos
lo hemos escuchado alguna vez: El ejercicio es bueno
para ti. Sabemos que el ejercicio regular estimula la
pérdida de peso, baja la presión, tonifica los músculos
y nos ayuda a vernos y sentirnos más atractivos.
Pero
haciendo a un lado los beneficios que nos da el mejorar
el físico y el aumento de la autoestima, el ejercicio
también estimula químicos del cerebro que nos hacen
mejorar nuestro humor, reducir el nivel de estrés y
fatiga, bajar la ansiedad e incluso hacernos más inteligentes.
Aunque esta es buena noticia para todos, es aún mejor
para ese 3-5% de la población diagnosticada con el Trastorno
de Déficit de Atención e Hiperactividad, y para ese
10-25% de las mujeres que sufren depresión.
Todos (grandes y pequeños, jóvenes y viejos), pueden
beneficiarse del ejercicio. Pero los beneficios son
mayores para las mujeres que experimentan muchos de
los síntomas relacionados con el TDAH, depresión y otros
desórdenes y puede servir como parte de un tratamiento
integral a la terapia con medicamentos.
Las estadísticas reportan que las mujeres son dos veces
más propensas que los hombres a sufrir depresión. Para
aquellas mujeres que tienden a enfrentar días difíciles
solas, por buscar consejo de amigos cercanos o consuelo
en el consumo de carbohidratos, el ejercicio es el antídoto
obvio.
Podemos tonificar nuestros cuerpos, mejorar la autoestima,
bajar la ansiedad y depresión, y mejorar nuestra memoria,
todo a la vez. En entrevista con el Dr. John Ratey,
profesor de psiquiatría de la escuela médica de Harvard
y coautor de los libros Driven to Distraction y Shadow
Syndromes , revela las importantes implicaciones que
la actividad física tiene para personas con TDAH, depresión,
desórdenes de ansiedad y otras condiciones neurobiológicas.
En
su ultimo libro The Users Guide to the Brain, el Dr.
Ratey explica cómo el ejercicio altera los niveles de
dopamina, serotonina y noreprinefina en el cerebro.-
Estos son los mismos químicos responsables de gobernar
nuestro estado de humor, controlar nuestros patrones
de sueño, y afinar la memoria.
Son
también los neuroquímicos involucrados en la inquietud
y la hiperactividad sobre los cuales actúan los medicamentos
como el Ritalín y el Prozac para tratar condiciones
de TDA/H, depresión y ansiedad. No solo los atletas
profesionales que dedican horas a ejercitarse pueden
sentir estos beneficios.
En el pasado, se pensaba que el mayor efecto del ejercicio
en el cerebro era el incremento de los niveles de endorfinas.
El nivel de endorfinas se incrementa después de un mínimo
de 45 minutos de ejercicio de alta intensidad, provocando
un sentimiento de júbilo conocido como “runners high”.
Nuevas investigaciones, muestran que la liberación de
otros químicos del cerebro, incluyendo la serotonina,
norepinefrina y la dopamina, pueden ocurrir incluso
con períodos menores de ejercicio. De acuerdo con el
Dr. Ratey, la química del cerebro cambia después de
10 minutos de ejercicio intenso (como por ejemplo correr
alrededor de la cuadra, brincar la cuerda, o hacer una
serie de lagartijas) ¡Sólo con hacer un poco de ejercicio
tu cerebro recibe los beneficios! Estas son buenas noticias
para las personas que tienen dificultad para ajustar
un horario de entrenamiento en sus agendas o para aquellos
que tienen que tomar medicamentos. Algunos estudios
revelan que una caminata rápida es tan efectiva como
tomar un medicamento antidepresivo para algunos pacientes.
Aunque
el ejercicio no reemplace el medicamento, puede ayudar
al tratamiento de síntomas que acompañan el TDA/H, depresión
y algunos otros desórdenes. Determinando la viabilidad,
y el costo-beneficio de utilizar el ejercicio en el
tratamiento de depresión, estrés, desórdenes de sueño
y otras cosas que involucren la autoestima, muchos expertos
sugieren que la actividad física debe ser implementada
como parte de un tratamiento terapéutico estructurado.
El
tratamiento para el TDA/H no debe limitarse a la pasividad
de tomar una píldora. En cambio, aquellos que tienen
TDA/H deberían tomar un rol activo entendiendo la condición
y lo que pueden hacer. Con la investigación que demuestra
el fuerte rol del ejercicio en el tratamiento de síntomas
asociados con el TDA/H, esto ayuda dándole a las personas
con TDA/H una sensación de dominio sobre la condición,
otorgándoles un sentimiento de logro e incrementando
de manera positiva la autoestima. Además se obtienen
beneficios adicionales al introducir más estructura
y rutina en la vida diaria.
¿Qué
tipo de ejercicios son los mejores? El ejercicio aeróbico
puede ayudar a la pérdida de peso y mejorar la condición
cardiaca.
La investigación en los diferentes tipos de ejercicio
reveló que, dependiendo del tipo de ejercicio que realices,
varían los resultados que pueden obtenerse.
Se sabe que el ejercicio aeróbico intenso causa un surgimiento
de energía positiva, acompañada por una alteración de
los químicos del cerebro que pueden incrementar el vigor,
mejorar el ánimo y la creatividad, bajar la tensión,
fatiga, enojo y depresión. Para las mujeres, un beneficio
adicional de las actividades aeróbicas es que pueden
reducir los niveles de los síntomas premenstruales.
La ansiedad es el otro síntoma que se ve beneficiado
por los efectos del ejercicio.
El ejercicio aeróbico reduce los sentimientos de ansiedad
al provocar una activación diferencial hemisférica en
el cerebro. El realizar regularmente ejercicio aeróbico
también incrementa la oxigenación e irrigación sanguínea
del cerebro, lo cual provoca muchos efectos beneficiosos.
El
cerebro eventualmente tiene más vasos sanguíneos creciendo
e incrementando la demanda de más sangre y esto desarrolla
una circulación colateral que puede proteger al cuerpo
de un ataque cardíaco. Recientes investigaciones muestran
que el incrementar el flujo sanguíneo libera “BDFN”
–Brain Derived Neurotrophic Factor- que es el factor
de crecimiento del cerebro.
Es
decir, un programa de ejercicio regular no sólo hace
nuestro cerebro más saludable, sino que también hace
crecer nuevas células nerviosas. Pero la actividad aeróbica
no es la única forma benéfica de ejercitarse.
Hay estudios que muestran que incluso los ejercicios
no aeróbicos como el entrenamiento con pesas, es igualmente
efectivo en el tratamiento de la depresión. Hay investigaciones
que demuestran que incluso la actividad física en ratos
de ocio ayuda a bajar los efectos de estrés y ansiedad.
Además, algunas formas de ejercicio son actualmente
un componente clave para la claridad mental. El Dr.
Ratey menciona que esto es especialmente cierto en los
ejercicios especializados que requieren coordinación
y concentración. Por esta razón, aquellos que entrenan
en kick boxing, artes marciales, o escalamiento en roca
pueden tener una mayor claridad mental y concentración,
como resultado de este incremento en conexiones cerebrales.
Además
de promover el incremento de las conexiones neurológicas,
la participación en artes marciales ha mostrado el decremento
en sentimientos de agresividad y hostilidad verbal comparado
con otras actividades deportivas. Otra actividad valiosa
para la modificación del humor es el YOGA.
Los que participan en esta y otras formas de meditación
tienen más puntaje en las encuestas de satisfacción
de vida y se enfrentan con el estrés mostrando niveles
menores de excitabilidad, agresividad e impulsividad.
Otros
estudios, realizados con ratas, demostraron que las
que hacen ejercicio tienen mejor memoria que aquellas
que no realizan ninguna actividad. Para estas ratas,
el ejercicio ha mostrado su efecto en los centros de
aprendizaje del cerebro.
Con
el incremento en la eliminación de toxinas y deshechos
del cuerpo, el ejercicio estimula el crecimiento de
nuevas células nerviosas, baja la incidencia de actos
agresivos y propicia satisfacción en la vida. Las implicaciones
de estos hallazgos pueden ser aplicadas a modificaciones
de comportamientos de corto plazo.
Es
difícil predecir a qué hora del día podemos sentirnos
inquietos.
Cuando
somos atacados por pensamientos inquietantes, la mejor
solución puede ser tomarse unos minutos para hacer sentadillas
y aclarar la mente. Por supuesto, si los periodos cortos
de actividad física vigorosa son efectivos, es mejor
si la duración aumenta.
El grado de mejora en el cerebro es directamente proporcional
a la cantidad de tiempo y esfuerzo invertido cuando
se hace ejercicio. Los resultados son claramente positivos:
la actividad física es buena para la mente y para el
cuerpo.
A
mayor tiempo, energía y concentración invertida en ejercitarse,
se logra hacer más eficientes las funciones cerebrales.
Quizás todos los grupos de apoyo para mujeres con TDA/H
pueden crear también grupos de apoyo para hacer ejercicio.
Una
vez que la depresión y la ansiedad se reduce, nuestra
mente se aclara, mejoran los patrones de sueño y aumenta
nuestra energía, lo que derivará en tener una mejor
condición para enfrentar los otros retos que enfrenta
una mujer con TDA/H.
TIPS
PARA INCORPORAR UNA RUTINA DE EJERCICIO EN TU DÍA:
Incorporar
una rutina de ejercicio en el día es mucho más fácil
de lo que la gente piensa.
No
importa lo que eres o a qué te dedicas, si tienes la
voluntad de hacerlo, siempre encontrarás la forma.
Te
presentamos algunas sugerencias rápidas y fáciles de
ayudarte a llenarte de energía y mejorar tu humor durante
el día.
La
mayoría de estos ejercicios requiere un poco o ningún
equipo y puede realizarse en un espacio pequeño, donde
sea posible.
La clave es tratar de utilizar la mayor parte de los
grupos musculares para realizar un esfuerzo mayor en
términos de intensidad.
·
Lleva contigo una cuerda para saltar todo el tiempo,
espacialmente cuando viajas. Hay algunas que son pequeñas
y portátiles y con ellas puedes hacer un ejercicio enorme.
·
En el trabajo, cuando tengas que subir o bajar pisos,
no utilices el elevador, utiliza las escaleras. Durante
la hora de la comida, realiza una caminata rápida alrededor
de la cuadra. Haz una serie de lagartijas.Si
no quieres hacerlas en el piso, utiliza la pared: párate
en ángulo y déjate caer sobre tus manos apoyadas en
la pared y luego empújate hacia atrás hasta quedar de
nuevo en la posición original. Haz 3 series de 10 repeticiones
en rápida sucesión.
·
Si trabajas en casa, compra una pequeña escaladora.
Hay algunas que son pequeñas, no cuestan mucho y te
proporcionan una forma fácil y rápida de ejercitarte
sin impacto a las rodillas. Haz una serie de sentadillas
(estas las puedes hacer incluso junto a tu escritorio).
Nuestros músculos debajo de la cintura son grandes y
pueden ser ejercitados fácil y rápidamente con un poco
de equipo. Simplemente empuja tu silla hacia atrás del
escritorio y actúa como si te estuvieras sentando. Mantén
tus brazos en frente de ti para balancearte y cuando
estás casi sentado, empújate hacia arriba hasta regresar
a la posición inicial, parado. Esto puede realizarse
con las piernas abiertas o juntas. Haz un molino de
viento con tus brazos. Levanta los brazos a la altura
de los hombros, mantenlos derechos y paralelos del suelo.
Muévelos rápidamente, en círculos hacia delante y luego
hacia atrás. Hazlo por 1 o 2 minutos en cada dirección,
varias veces en el día. Haz series de saltos con piernas
y brazos (jumping jacks) Utiliza bandas elásticas o
ligas para ejercicios de resistencia.
Hay
muchos libros de instructivos que muestran una variedad
de maneras en que puedes utilizarlas. Corre en un mismo
lugar lo más rápido que puedas, durante 2 o 3 minutos
seguidos.
Estando
parado, levanta una rodilla y tócala con el codo opuesto.
Repite esto del otro lado y realiza el ejercicio durante
unos minutos.
Nancy
Ratey, Ed.M., ABDA, MCC
Tiene una maestría en educación en la Universidad de
Harvard, tiene un diplomado en Análisis de Discapacidad,
y es una Coach Certificada. Es una de las fundadoras
de la profesión de Coaching en TDAH, ha estado activa
durante 15 años desarrollando programas, consultorías,
escribiendo y leyendo cosas relacionadas a la depresión
y al TDAH.
Actualmente,
Nancy tiene un negocio propio de Coaching en Wellesley,
MA. Se especializa en ser Coach para estudiantes de
universidad con TDA/H, y también supervisa a otros coaches.
Nancy continúa escribiendo sobre el Coaching en TDAH
y recientemente ha sido coautora de un libro de coaching
para estudiantes de universidad con TDAH. (www.addvance.com).
Con
la traducción voluntaria para AMDAHTA de Roxana Alanis
Villalon México 2004
[REGRESAR]
|