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CALIDAD
DE VIDA EN LOS ADOLESCENTES CON TDAH
A
pesar de que el comportamiento social y emocional, y
el funcionamiento académico de niños y adolescentes
con TDAH se ha investigado en muchos estudios, hay muy
poco trabajo en el tema de cómo los individuos con TDAH
auto evalúan el nivel de calidad de vida.
Para
tener una apreciación completa de cómo el TDAH afecta
el desarrollo, se requiere saber cómo es la experiencia
en las vidas de los individuos que tienen el trastorno.
La ausencia de relatos en “primera persona” del desorden,
es un importante hueco en nuestro entendimiento del
TDAH.
Lo que hace esto especialmente importante es la percepción
usual entre muchos individuos de que el TDAH es simplemente
una etiqueta que es inapropiadamente adherida a comportamientos
de muchos niños y adolescentes comúnmente involucrados.
Si este fuese el caso, por ejemplo, si el TDAH fuera
realmente nada más que una etiqueta médica adherida
al comportamiento normal, entonces los que están diagnosticados
con TDAH no deberían tener expectativas de experimentar
una menor calidad de vida que los individuos sin el
diagnóstico.
Si
el TDAH describe una condición que tiene un impacto
significativo adverso sobre la vida de los individuos,
entonces sí puede esperarse que esto se vea reflejado
en reportes de menor calidad de vida en aquellos que
tienen el diagnóstico.
¿Qué
es la experiencia en calidad de vida en los adolescentes
con TDAH y cómo se compara con la experiencia en calidad
de vida en sus compañeros sin el TDAH o con aquellos
que tienen algún otro padecimiento médico crónico? Esta
importante cuestión, ha sido investigada en un estudio
publicado recientemente en el Journal of Attention Disorders
- www.mhs.com/jad , la única revista dedicada exclusivamente
al TDAH y desórdenes relativos. (Topplski, T., et al.,
2004. Quality of life of adolescent males with ADHD.
Journal of Attention Disorders, 7, 163-173.)
En
esta investigación, participaron 68 adolescentes con
TDAH en edades entre 11 y 18 años, reclutados de clínicas
especializadas en TDAH, 116 adolescentes sin TDAH, reclutados
de las mismas comunidades, y 52 adolescentes reclutados
de clínicas especializadas en tratamiento por limitaciones
de movilidad.
Al
incluir dos grupos de comparación, los investigadores
pudieron examinar el nivel de calidad de vida en adolescentes
con TDAH, comparados con adolescentes que no lo tienen
y con otros que tienen otra condición crónica de salud.
Casi todos los adolescentes con TDAH estaban tomando
medicamentos. Sólo 14 de ellos estaban recibiendo otro
tipo de terapia adicional a su tratamiento médico.
Los
adolescentes con impedimentos físicos fueron seleccionados
como un grupo de comparación porque en el caso de los
adultos, aquellos con limitaciones de movilidad generalmente
reportan un menor nivel de calidad de vida cuando se
comparan con los “adultos que están bien” y con los
adultos con alguna otra condición crónica de salud.
Todos los participantes con TDAH fueron hombres, por
la dificultad de obtener una adecuada muestra de mujeres
con TDAH.
Los
participantes de los otros dos grupos incluyeron hombres
y mujeres. MEDIDAS Para evaluar la percepción de calidad
de vida, los adolescentes completaron el “Youth Quality
of Life Instrument”. Este instrumento hace las medidas
preguntando a los adolescentes su calidad de vida en
cuatro campos: relaciones sociales, autoestima, medio
ambiente y en general, calidad de vida.
En
el campo de las relaciones sociales, se evalúan tanto
las relaciones familiares (por ejemplo “Me siento bien
junto a mis padres”) y las relaciones con sus pares
(por ejemplo, “Estoy satisfecho con mi vida social”).
En el campo de autestima provee una perspectiva del
sentido del adolescente sobre quién es. Comprende asuntos
que preguntan acerca del estado de salud física y mental,
creencia en sí mismos y cómo se sienten con respecto
a sí mismos.
En
el campo del medio ambiente, se incluyen temas que preguntan
al adolescente sobre múltiples áreas, incluyendo la
calidad en la escuela, su compromiso en actividades
interesantes, su disponibilidad de recursos monetarios,
su sentido de seguridad personal y sobre su punto de
vista en su futuro.
En
la escala general de calidad de vida, se comprenden
temas que conciernen a la satisfacción general del adolescente
con sus vidas, incluyendo en qué cantidad disfrutan
la experiencia de la adolescencia en la base del día
a día, sus sentimientos acerca de lo que en la vida
vale la pena, y su nivel general de satisfacción sobre
cómo le va en la vida.
Adicionalmente,
para completar el instrumento de calidad de vida, los
adolescentes llenan una medida de auto-reporte de síntomas
de depresión. Esto se hizo con la finalidad de que los
investigadores pudieran examinar si las diferencias
en calidad de vida fueron evidentes en los adolescentes
en los 3 grupos, aún después de controlar las diferencias
por depresión. Es importante hacer esto porque los adolescentes
que reportan más síntomas depresivos podrían también
reportar un nivel de calidad de vida más bajo.
Finalmente,
los padres llegaron a la “Escala Conners TDAH”, para
que se evaluara el estado actual de síntomas del TDAH.
Los adolescentes también contestaron el mismo cuestionario
para tener también su percepción.
RESULTADOS
Antes de describir los resultados de la calidad de vida,
es interesante resaltar que 55 de los 68 adolescentes
con TDAH tuvieron puntajes en la versión de padres de
la escala de Conners, que caen en un rango atípico.
Estos adolescentes fueron excluidos del resto de los
análisis. Lo que es sobresaliente de este resultado
es que casi todos los adolescentes están siendo tratados
con medicamentos.
Esto
habla del hecho de que a pesar de que el medicamento
puede ser muy útil en manejar los síntomas principales
del TDAH cuando es administrado de manera sistemática
y cuando la respuesta al tratamiento es cuidadosamente
monitoreada, los resultados del tratamiento con medicamento
en ambiente de comunidad puede tener variaciones al
estándar.
Es
importante también hacer notar que la combinación de
medicamento y terapia conductual, es con frecuencia
más útil que el tratamiento sólo con medicamento, sólo
14 de los 68 adolescentes fueron recibidos sin ninguna
otra intervención aparte del medicamento. (Nota: Para
recibir un reporte basado en procedimientos de investigación
para maximizar los beneficios del tratamiento con medicamento,
consulta la página www.helpforadd.com/medreport.htm.
Para un método conveniente para monitorear la efectividad
del tratamiento del niño (independientemente de qué
tratamiento esté usando), consulta www.helpforadd.com/monitoring.htm.
Tanto
el reporte de medicamentos como la herramienta de monitoreo,
son gratis) DIFERENCIAS DE GRUPO EN LA EVALUACIÓN DE
CALIDAD DE VIDA Los adolescentes con TDAH reportaron
un menor nivel de calidad de vida cuando se comparan
con adolescentes sin el TDAH o con impedimentos de movilidad,
en cada uno de los campos individuales.
De
hecho, los resultados en la medición de los adolescentes
con TDAH son comparables con los resultados de los adolescentes
con impedimentos de movilidad significativos. Es importante
resaltar que estos Resultados fueron encontrados aún
cuando los niveles en el autoreporte de síntomas depresivos
fueron controlados.
Esto
significa que los niveles menores de calidad de vida
reportados por adolescentes sin TDAH no pueden ser explicados
aún teniendo altos niveles de depresión. (Nota: los
autores no reportaron diferencias de grupo en depresión,
así es que no queda claro si este es el caso). A pesar
de que todos los adolescentes con TDAH eran hombres,
y los adolescentes de los otros grupos incluían mujeres,
se obtuvo el mismo patrón de resultados que cuando sólo
se consideraron los resultados de los hombres en los
tres grupos analizados.
DIFERENCIAS
EN LA CALIDAD DE VIDA EN ADOLESCENTES CON ESCALAS TÍPICAS
VS. ATÍPICAS EN LOS SÍNTOMAS DEL TDAH.
Los autores también examinaron las diferencias reportadas
en calidad de vida, en adolescentes con escalas normales
vs. anormales en el auto reporte de escala del TDAH.
(Los adolescentes con rangos normales de síntomas en
el cuestionario de papás, fueron excluidos de todos
los análisis subsecuentes).
Este
análisis fue conducido para aprender si los adolescentes
que sienten que tienen menos síntomas de TDAH, también
experimentan una alta calidad de vida.
Los
resultados indican que este es el caso. Los adolescentes
que auto reportaron síntomas altos de TDAH, reportaron
también un nivel de calidad de vida más bajo que otros
adolescentes con TDAH en las áreas examinadas.
En términos de aspectos específicos, estos adolescentes
indican que necesitan con más frecuencia ayuda con sus
problemas emocionales/mentales, que están de buen humor
con menos frecuencia y que sus dificultades tienden
a ocasionar problemas en sus familias.
RESUMEN
E IMPLICACIONES.-
Los
resultados de este estudio son claros: haciendo a un
lado el hecho de que los adolescentes con TDAH examinados
actualmente reciben tratamiento, ellos reportaron un
nivel menor de calidad de vida en campos específicos
y en lo general, comparado con otros adolescentes reclutados
de las mismas comunidades.
De hecho, la calidad de vida reportada por ellos, es
comparable con la reportada por los adolescentes con
impedimentos de movilidad significativos. Cuando los
adolescentes reportan la severidad de los síntomas de
TDAH, los resultados son que entre menos síntomas severos
reportados, se tiene un mayor nivel de calidad de vida
que los que reportaron más síntomas severos.
Con
este estudio quedó demostrado que el TDAH no es simplemente
una etiqueta de diagnóstico y que es inapropiado asignarlo
a los individuos que se pueden clasificar dentro de
comportamientos normales. Sin embargo, hay una constelación
de síntomas asociados con una reducción significativa
en la calidad de vida, incluyendo a los individuos que
reciben tratamiento.
Aunque
el desorden usualmente es identificado por los padres
y maestros quienes han tenido que enfrentar el comportamiento
del niño, el TDAH no solamente crea dificultades para
los adultos en la vida del adolescente; crea dificultades
en el propio adolescente. Uno de los más desconcertantes
aspectos de este estudio es el hecho de que todos los
adolescentes diagnosticados que recibían tratamiento
con medicamento, seguían reportando una menor calidad
de vida que otros adolescentes.
En parte, estos resultados reflejan el hecho de que
los investigadores excluyeron a aquellos participantes
a los que los papás reportaron como con síntomas del
TDAH dentro del rango normal, un grupo de aquellos que
aparentemente han sido tratados con efectividad. La
mayoría de los adolescentes, 55 de 68, es decir, el
81%, dieron información sobre la estimación de calidad
de vida. Esto nos afirma que los adolescentes tratados
por TDAH en la comunidad – sumándole que continúan presentando
altos niveles de síntomas de TDAH- también demuestra
una sensación de menor calidad de vida que sus compañeros.
Esto
nos da luz sobre la necesidad de evaluar la propia percepción
de los adolescentes acerca de sus vidas y de lo que
perciben de la efectividad de su tratamiento, en lugar
de enfocarse más exclusivamente a las medidas de comportamiento
proporcionadas por los padres o maestros.
Desafortunadamente, esta es un área que no se considera
en las investigaciones de tratamiento del TDAH. ¿El
TDAH actualmente es causa directa de que los individuos
experimenten una menor calidad de vida? Esta importante
pregunta no se puede responder basados en este estudio,
y también es posible que factores que usualmente acompañan
al TDAH sean responsables de la percepción de una menor
calidad de vida en los adolescentes que participaron
en este estudio.
Sin
embargo, sí enciende un foco rojo sobre la importancia
de incluir este aspecto en el tratamiento de los individuos
que tienen TDAH. Permanece sin aclarar cuándo el tratamiento
de los síntomas del TDAH vía medicamentos u otras intervenciones,
se traduce en la experiencia de una mejor calidad de
vida.
Esta pregunta no estuvo dirigida en el presente estudio
porque los adolescentes con niveles normalizados de
los síntomas de TDAH según sus padres, fueron excluidos
de la muestra. Sin embargo, los adolescentes que reportaron
síntomas menos severos de TDAH sí reportaron un mayor
índice de calidad en sus vidas.
Es razonable esperar que un tratamiento efectivo de
los síntomas del TDAH dé como resultado una mejora en
la calidad de vida en los adolescentes que lo sufren.
Es un importante aspecto que habrá que seguir investigando.
¿Cómo puede mejorar la calidad de vida en los individuos
que tienen TDAH? Se puede tener la hipótesis de que
el tratamiento efectivo de los síntomas del TDAH puede
resultar en una mayor calidad de vida.
La
calidad de vida también se mejora cuando los niños/adolescentes
mantienen buenas relaciones con sus padres y compañeros,
experimentan éxito en la escuela, y participan en actividades
que son placenteras y en las que les va bien. La participación
de padres, maestros, profesionales y educadores que
ayudan a los niños y a los adolescentes con este tipo
de experiencias, también los ayudan a mejorar su calidad
de vida.
En
un futuro trabajo sobre este tema, se deberá incluir
a las mujeres con TDAH. Aunque el TDAH es menos común
en mujeres que en hombres, esta condición aparece asociada
a situaciones adversas que enfrentan las niñas, por
lo que es necesario investigar cómo afecta el TDAH en
su percepción de calidad de vida.
También
es importante investigarla en individuos de diferentes
edades. Esperamos que este estudio motive a otros investigadores
a seguir estudiando esta área.
David
Rabiner, Ph.D. Senior Research Scientist Duke University
Con
la traduccion de trabajo voluntario de Roxana Alanis
Villalón, de villa de Santiago Nuevo León y editora
de la seccion de adoelscentes y adultos.
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