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TDAH y la batalla contra la gordura
Por
Bob Seay
Mito:
La gente con TDAH es delgada.
NO
siempre, dice John Fleming,
un psicólogo de Toronto que trabaja con pacientes que
tienen desórdenes alimentarios. A través de los años,
Fleming comenzó a darse cuenta
de una tendencia. Investigando más profundamente, encontró
que la tasa de Trastorno de Déficit de Atención con
Hiperactividad entre sus pacientes con sobrepeso era
de 5 a 10 veces más alta que lo esperado (un 30%, comparado
con el 3 a 6 % de la población en general).
El
Dr. Fleming y su socio, el
Dr. Lance Levy, encontraron que en muchos casos pueden ayudar a sus
pacientes a controlar su peso, dándole tratamiento a
su TDAH.
Conocí
al Dr. Fleming en Mayo del
2001 en la Conferencia de ADDA en Seattle,
donde presentó los resultados de su investigación. El
quería hablarme de la relación entre el TDAH y la pérdida
de peso. Para ser honesto, yo no estaba listo para escuchar
lo que él tenía que decir. Igual que mucha gente con
sobrepeso, yo estaba enfrentando el problema pretendiendo
que no existía: a la fregada con todo, si hay un plato
lleno enfrente.
Perder
peso puede ser un reto para cualquiera. Pero, de acuerdo
a Fleming, puede ser mucho más difícil para personas que tienen
TDAH. El cree que las personas con el trastorno pueden
tener dificultad para interpretar lo que su cuerpo está
tratando de decirles, así como tienen problemas para
entender lo que alguien más les dice. Nosotros podemos
sentir enojo cuando tenemos hambre. O, al igual que
otros gordos, podemos comer de más, inconscientemente,
para suavizar sentimientos negativos. De cualquier manera,
estamos comiendo más de lo que deberíamos.
Otro
problema consiste en permanecer enfocado el suficiente
tiempo para seguir una dieta y una rutina de ejercicios.
La distracción y la impulsividad pueden hacer muy difícil
seguir cualquier tipo de proyecto- pérdida de peso y
ejercicio incluidos. ¿Pueden las mismas medicinas que
hacen posible que sigamos nuestras agendas, ayudarnos
a controlar el peso?
Es
posible. Fleming está reportando
buenos resultados entre sus pacientes, pero admite que
su enfoque necesita más investigación. Irónicamente,
el Adderall, un medicamento
muy utilizado hecho por una combinación de anfetaminas,
fue originalmente desarrollado y vendido hace más de
20 años como un medicamento para la pérdida de peso,
bajo el nombre de “Obetrol”.
La Dexedrina es otro medicamento
para el TDAH que se ha utilizado para el control de
peso. Prescribir anfetaminas para el control de peso
puede eventualmente caer en potencial de abuso de medicamentos
o en otros problemas de salud. Los doctores eventualmente
dejaron de prescribir el Obetrol para pérdida de peso. Al convertirse en un medicamento
“huérfano” fue después adoptado por los laboratorios
Shire, se le renombró ADDERALL, y fue aprobado por la FDA
para su uso en el tratamiento de los síntomas del TDAH.
Así
como yo, todos necesitan algo que finalmente los empuje
a tomar la decisión de empezar
una dieta. Me vi a mi mismo
en toda mi gloriosa obesidad, cuando la revista ADDitude
Magazine pasó de ser un sitio
web a una revista impresa.
Después, recibí un e-mail de un lector diciéndome: “Bob, estás gordo”
Dicen
que la cámara te sube 10 kilogramos. Quizás, pero si
vives comiendo pastas, burritos, bolsas enteras de papitas.
Con una estatura de 1.70 y pesando 115 kg,
yo pesaba exactamente 50 kilogramos más de lo que pesaba
cuando me gradué de high school, hace veintitantos años. Con barba y cola de caballo,
yo parecía un luchador profesional fuera de forma.
Después
de tratar varios planes de dieta y píldoras a través
de muchos años, he llegado a una simple conclusión:
para perder peso, necesito quemar más calorías de las
que consumo. Ahora me subo a la bicicleta, como menos,
y trato de tomar las cosas “un día a la vez”, para no
desanimarme.
Más
importante que comer menos, es el hecho de que estoy
comiendo mejor. He eliminado de mi dieta las comidas
más engordantes y las he reemplazado
con comida que provee mejor nutrición y menos calorías.
Empecé mi dieta en Octubre y desde entonces he perdido
25 libras. (Debo confesar que iniciar una dieta antes
de los días festivos de Thanksgiving
y Navidad, no es una buena idea). Sin embargo, es un
esfuerzo diario por decirle NO a los Tacos.
Debo
decirles que al igual que muchos adultos con TDAH, también
estuve bajo tratamiento para la depresión. Esto es significativo
porque me di cuenta que mis tendencias en la comida
estaban sincronizadas con mi depresión. El saber esto
me ayudó a controlarlo. Ahora puedo decidir si como
porque tengo hambre, porque estoy deprimido, o simplemente
porque la comida está ahí.
Pon
la bascula a tu favor
Ideas para ayudarte a perder peso
No
subiste 10, 20 o 30 kilos de la noche a la mañana.
Toma tiempo también revertir los efectos de años comiendo
de más y de la vida sedentaria que seguramente llevas.Habla con tu doctor acerca de cuál sería una meta realista
de pérdida de peso para ti, en tiempo y cantidad de
kilos.
- Haz cambios con los que puedas
vivir
Las dietas drásticas o los trucos para perder peso
con frecuencia producen un efecto de búmerang
que pueden dejarte con mayor peso que el que tenías
antes de empezar. Trata de ver tu pérdida de peso
como parte de un plan a largo plazo para mejorar tu
salud física y mental. Mantener un cambio en el peso,
requiere que mantengas cambios en tu dieta y en tu
comportamiento. ¿Estás realmente dispuesto a vivir
comiendo toronjas y huevos poché
el resto de tu vida? Si no, (¿y quién si?) entonces
necesitas hacer cambios en tu dieta que puedas mantener
a través del tiempo.
Aprende sobre nutrición. Conviértete en un consumidor de comida informado,
antes que ser un inconsciente que come sin pensar. Las
investigaciones sobre pérdida de peso han demostrado
que las personas que entienden la importancia de una
buena nutrición, tienen mayor probabilidad de perder
peso, y menos probabilidad de sufrir los efectos del
“rebote”.
- No trates de ser perfecto.
La gente con TDAH se frustra con mucha facilidad.
Y esto es especialmente cierto cuando estás tratando
de perder peso, como en ninguna otra circunstancia.
Acepta el hecho de que de vez en cuando comerás algo
que no debes. Si inconscientemente te encuentras con
un pedazo de pastel de chocolate en tu boca, no entres
en pánico. Sólo baja el tenedor. Y claro, no comas
otro pedazo, no te rindas porque comiste algo que
no debías. Tus hábitos de comida irán mejorando gradualmente.
- Lleva un registro
Yo nunca me dí cuenta de
qué cantidad y con qué frecuencia estaba comiendo,
hasta que comencé a llevar un diario de lo que consumía
en el día. Incluso pueden incluir el número de calorías
y carbohidratos que cada comida contiene, pero no
todo gira alrededor de estos números así, fríamente.
Mejor trata de pensar en los números como puntos totales
de un juego que estás intentando ganar.
- Haz una lista de tus amigos
que te apoyan, o forma un grupo de apoyo
Hace
dos meses, hice una apuesta con dos amigos gordos. Cada
uno escribió su objetivo a lograr en la pérdida de peso
y puso 100 dólares debajo. La primera persona en lograr
su meta, se queda con el dinero. La motivación económica
es motivador. El apoyo que
sientes al saber que hay al menos dos personas más sufriendo
exactamente lo mismo que tú, también se convierte en
motivador.
Todo es una simple ecuación: Energía consumida – Energía quemada = Peso. Consumir
energía (en calorías y carbohidratos) sin quemarla es
como estar continuamente tratando de llenar el tanque
de gasolina de tu carro sin estar prendiendo el motor.
Eventualmente, el tanque
estará sobrelleno. Si la gasolina no encuentra una salida, el tanque podrá
explotar.
Si has llevado una vida sedentaria por algún tiempo,
por ejemplo, si eres un escritor profesional que se
la pasa detrás de una computadora, necesitas incrementar
gradualmente el tono muscular, la flexibilidad y la
resistencia. Caminar es un gran ejercicio. Conforme
vas bajando de peso, te sentirás más hábil para realizar
caminatas más largas.
Visualísate a ti mismo en el peso deseado. Busca alguna ropa
que sea sólo una talla más chica y utilízala como una
meta a corto plazo. Si tienes un pantalón talla 42 de
cintura, compra uno talla 38. Yo lo hice y me sirvió
mucho. Disfruté comprando esos pantalones. Me hubiese
sentido mucho menos animado si hubiese tenido que esperar
a llegar a la talla 32 para comprarme ropa nueva.
Levanto mi vaso (de agua) y les deseo un feliz y
saludable Año Nuevo.
Traducción voluntaria para AMDAHTA de Roxana Alanís
Villalón
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