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Cariño - Terapia
Durante mi ejercicio profesional he
escuchado muchos pacientes que inmersos en su angustia por la situación que
viven en ese momento, olvidan un factor que me parece fundamental, sobretodo
cuando se trata de nuestros hijos que son o deberían ser lo más importante de
nuestra vida.
El amor es lo más
importante. Tratar de sentirnos relajados y confiar en
nuestros hijos disminuye la tensión, ese es el paso número uno. Se lo que están
pensando, pero hacer un esfuerzo es como una inversión y en pocos días veremos
resultados. Alguna vez escuche un programa de radio donde una mujer que se
dedica a la magia blanca decía que nuestra mente es capaz de realizar los
milagros que queramos y que solo necesitábamos algunas muletillas que ella
daría. Yo me entusiasme tanto que corrí a buscar un cuaderno para anotar todo lo
que me pudiera servir. Después de unos años me di cuenta de que el cuadernillo
era solamente la muletilla y muy liberada de estas creencias lo tire.
Confiar en que algo va a suceder favorece
su ocurrencia. Es probable que los especialistas que consultamos no nos
pregunten cosas como: cuando fue la ultima vez que abrazamos a nuestro hijo,
cuando fue la ultima vez que nos sentimos contentos por tenerlo en casa, cuando
dimos gracias a la vida por haber procreado a esta criatura hermosa y perfecta.
No, seguramente parecerían poco serios y confiables si nos cuestionaran de esta
manera. Aun más, en medio de situaciones criticas como nos vamos a sentir
contentos de un hijo que hace tal o cual cosa en la escuela o en la calle, y que
solo nos da problemas y nos avergüenza. Justo estos pensamientos son como una
bola de nieve que enreda otros de este tipo y complica nuestra existencia.
Cuantas veces al día decimos, mi hijo está
insoportable, ya no lo aguanto mas, puros problemas con él, bla, bla, bla. Cúal
es el resultado? El resultado es justo eso, la realidad que tenemos que
lidiar cada día. Tratemos de sustituir esos pensamientos con otros mejores: Mi
hijo es un ser inteligente, puedo confiar que esa parte perfecta que vive dentro
de él, le va a permitir pensar y actuar hoy. Las cosas que me suceden sólo me
ayudan a ser feliz, mi mundo es perfecto. Y de verdad, espero, deseo
fervientemente que así sea.
Si somos capaces de llevar a nuestros hijos
al paidopsiquiatra y neuropediatra que son los especialistas en lo físico que
nuestro hijo tiene, para buscar una solución, es porque realmente la
queremos.
Hacer estos ejercicios mentales no reducirá
nuestro presupuesto y si puede mejorar la relación con nuestros
hijos.
El tratamiento
multimodal e integral con la participación de los médicos especialista y la
terapia farmacológica, el tratamiento terapéutico psicológico, conductual o de
habilidades sociales, el entrenamiento familiar y máximo conocimiento de lo que
nuestro hijo padece. Así como el apoyo escolar son el tratamiento integral
probado como eficaz en el manejo del TDAH
Colaboración como trabajo
voluntario para AMDAHTA®™ 2006 de Mabel Romero terapeuta
familiar
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