Adolescentes con TDAH.

El tratamiento médico y la conducción automovilística con seguridad

Como padre de un conductor adolescente que recién empieza a manejar solo, he experimentado en carne propia la angustia asociada con ver a tu escuincle salir de la cochera, sentado al volante del auto familiar. Para los padres de jóvenes con TDAH esto debe provocar una ansiedad muy especial, debido a las ya conocidas dificultades para mantener la atención y a la impulsividad tan conocidas como síntomas de esta condición, las cuales pueden comprometer seriamente la habilidad de conducir con prudencia y precaución.

En efecto, la investigación ha demostrado que los adolescentes con TDAH tienen de 2 a 4 veces más probabilidades de experimentar accidentes de tránsito y la probabilidad de salir lastimados en estos percances el triple de veces que los demás chicos.

 Por otro lado, las investigaciones también han demostrado que el tratamiento mediante la ingesta de medicamentos puede mejorar el desempeño de los adolescentes con TDAH al volante. Un estudio reciente, sobre el desempeño de conductores varones adolescentes y adultos jóvenes con TDAH, mostró que obtuvieron evaluaciones de manejo significativamente inferiores al del grupo de control (varones adolescentes y adultos jóvenes sin TDAH) tras haberles suministrado una pastilla de dulce que simulaba ser un medicamento (placebo) antes de la prueba.

Sin embargo, en otra prueba realizada entre 1 hora a hora y media tras haber tomado el medicamento real, su desempeño al volante mejoró tan notablemente que no mostraba diferencia con los resultados obtenidos por el grupo de control. (El medicamento probado en este estudio fue el  (Methylphenidate en inglés, que es la versión genérica del Ritalín.)

Aunque este resultado demostró que el tratamiento a través de medicamento puede mejorar notablemente el desempeño de los adolescentes al volante, medicaciones de corto alcance y efecto inmediato, generalmente deberán ser suministradas 3 veces al día para suprimir efectivamente los síntomas del TDAH durante toda la jornada. Por otro lado, a pesar de que este régimen de dosificación se lleve a cabo, las concentraciones en la sangre del medicamento varían durante el día, lo que podría asociarse con las fluctuaciones en el control de los síntomas del TDAH. Durante las horas de la tarde, conforme la última dosis de medicamento empieza a desvanecerse del organismo, podría haber un rebote de los síntomas que haría que la conducción se tornara especialmente problemática y potencialmente peligrosa.

En años recientes, un importante avance en el tratamiento del TDAH mediante medicamentos ha sido el desarrollo de preparaciones de acción prolongada (por ejemplo: Concerta, Adderall XR, Ritalin LA). Estos medicamentos usualmente son utilizados para ayudar a controlar los síntomas durante todo el día, mediante una sola ingestión y como también evitan las fluctuaciones de concentración del medicamento en la sangre, pueden reducir esos molestos episodios de acelere o la reaparición momentánea de los síntomas, asociados usualmente con los medicamentos de corto alcance y acción inmediata. Esto sugiere que esos nuevos medicamentos pueden ser todavía más efectivos en promover un desempeño más seguro en la conducción vehicular entre los adolescentes con TDAH. Esta posibilidad se puso a prueba en un reciente estudio publicado con el título de “Impacto de los perfiles de distribución de methilfenidato en el desempeño de la conducción vehicular en adolescentes con TDAH: Un estudio piloto” (Cox et al., (2004). Revista de la Academia Americana de Psiquiatría para Niños y Adolescentes, No. 43, pags. 269-275).

Los participantes fueron 7 varones con TDAH; la edad media fue de 17 años y tenían en promedio 15 meses de experiencia al volante. Su desempeño como conductores fue puesto a prueba en 2 situaciones distintas bajo los efectos de medicación diferente: con 3 tomas diarias de methilfenidato de acción inmediata y con una dosis diaria de Concerta, una versión del methilfenidato de acción prolongada que proporciona hasta 12 horas de neutralización de síntomas. En ambos casos se realizó un cuidadoso procedimiento de valoración para determinar la dosis óptima para cada participante.

Se recolectó información de 2 tipos sobre el desempeño en conducción automotriz. En primer lugar, los participantes recopilaron un diario de experiencias  de manejo por 7 días bajo el efecto de cada medicamento. Cada día, ellos calificaban qué tan frecuentemente estuvieron involucrados en 7 diferentes prácticas riesgosas de manejo (por ejemplo, pegarse demasiado al carro de adelante, en una escala de 0 (para nada) a 3 (a cada rato). Este diario se constituía en un auto-reporte de manejo riesgoso en condiciones de vida real.  

Para obtener información más precisa y controlada sobre la conducción automotriz de los participantes bajo medicación, se preparó un laboratorio de evaluación de manejo seguro utilizando un simulador de manejo para investigación (como un Nintendo más elaborado). Este un simulador interactivo es muy realista y genera información precisa, confiable, sensible y válida sobre el desempeño de los conductores de automóviles. El simulador cuenta con 3 pantallas de 25 pulgadas colocadas alrededor del conductor, que proporcionan una experiencia visual comparable al manejo real de un carro. Es una experiencia de manejo muy parecida a la realidad y cuenta con un volante de tamaño normal, asiento, cinturón de seguridad y pedales de acelerador y freno. Este simulador también proporciona al que maneja estímulos visuales, auditivos y cinéticos (de movimiento) que se son muy parecidos a las condiciones reales de manejo.

Durante las pruebas, se califica y registra información sobre la conducta al volante cada segundo, para alimentar 9 diferentes variables. 3 de estas variables están relacionadas con el control del volante (salirse de la carretera, cruzar la línea blanca o cambiar de carril y dominio errático del volante); 4 relacionadas con la utilización del freno (freno inapropiado en carretera, pasarse las señales de alto, pasarse los topes a exceso de velocidad y choques con otros vehículos); y 2 relacionados a la utilización del acelerador (exceder el límite de velocidad y variar la velocidad de manejo). Estas variables se van sumando en un solo registro en el que el aumento en la calificación implica un comportamiento de más peligroso al volante.

Esta evaluación con el simulador se realizó durante todo el día en 2 ocasiones distintas. La primera cuando los participantes recibían la medicación de efecto inmediato en 3 dosis diarias de methilfenidato (a las 08:00 am, 12:00 pm y 16:00 pm) y cuando recibían una sola dosis de Concerta (a las 08:00 am).

En cada una de estas 2 sesiones, los participantes realizaron 4 pruebas de 20 minutos dentro el simulador a distintas horas (14:00 pm; 17:00 pm; 20:00 pm y 23:00 pm) con el propósito de tratar de detectar una posible variación del efecto del medicamento en el desempeño como conductores a lo largo del día.

Resultados

La comparación de los registros de los participantes en las pruebas de manejo con el simulador arrojó resultados impresionantes. Las pruebas de manejo realizadas bajo los efectos de ambos tipos de medicación, a las 14:00 y 17:00 hrs., mostraron resultados muy similares. Sin embargo, cuando los participantes estaban siendo medicados con methilfenidato (efecto inmediato) se registró un incremento muy marcado de conductas peligrosas al manejar a las 20:00 hrs., y se presentaron indicios de que esta conducta empeoraba desde entonces hasta las 23:00 pm. Cuando los sujetos fueron medicados con Concerta (efecto prolongado), los registros de comportamiento al volante de los participantes se mantuvieron estables y no mostraron alteraciones a lo largo de las 4 pruebas del día.

Además, el comparativo de las pruebas en cada una de las 9 variables, mostró que los resultados siempre fueron mejores cuando los participantes estaban siendo medicados con Concerta que con methilfenidato regular. Estos resultados mostraron un mayor contraste en cuanto al frenado, porcentaje de señales de alto omitidas, variación de la velocidad y choques.

Para colocar estos resultados en perspectiva, los investigadores compararon los resultados de manejo de los sujetos en este experimento, referentes a la prueba de las 20:00 hrs., con los resultados obtenidos en el mismo simulador con más de 300 automovilistas varones adultos y de edad avanzada. Los participantes, cuando estaban siendo medicados con Concerta, presentaban resultados comparables con el grupo de conductores varones de bajo riesgo de edades entre los 50 y los 55 años. Cuando bajo los efectos de la triple dosis diaria de methilfenidato regular (o de efecto inmediato), los resultados eran similares a los del grupo de alto riesgo de varones de 80 años en adelante.

Los resultados obtenidos mediante el simulador fueron consistentes con las bitácoras diarias de manejo que los participantes llenaron durante cada periodo de medicación controlada, conforme ellos mismos se calificaron, señalando como más peligroso su comportamiento al volante mientras tomaban Methyphenidate regular que cuando tomaban Concerta.

En resumen

Los resultados obtenidos en este estudio indican que los adolescentes con TDAH que manejan, cuando tratados con Concerta, mostraron una menor variabilidad en los síntomas y tuvieron un desempeño significativamente mejor a lo largo del día conforme a mediciones objetivas de manejo, en comparación al comportamiento demostrado cuando estaban siendo medicados con 3 dosis diarias de methilfenidato de acción inmediata. Aunque el desempeño al volante fue similar en las pruebas realizadas durante el mediodía y la tarde, en la noche, cuando usualmente aumenta la preocupación de los padres con respecto a que sus hijos adolescentes manejen, la diferencia con respecto al manejo con seguridad fue substancial. Cuando medicados con Concerta, la conducción automovilística de los adolescentes durante la noche fue similar en desempeño al de los varones adultos maduros, considerados como de bajo riesgo. Sin embargo, mientras eran medicados con methilfenidato, su desempeño al volante en las noches disminuía hasta ser comparable con los resultados obtenidos por varones adultos octogenarios o mayores, de alto riesgo.

Lo que es particularmente intrigante de los resultados obtenidos es que las 3 dosis diarias de methilfenidato y la dosis matinal de Concerta, ambas, deberían proporcionar aproximadamente 12 horas de libertad de la sintomatología del TDAH. Por lo tanto, ¿cómo se puede explicar la dramática diferencia de desempeño ocurrido durante la noche?

Los autores sugieren 2 posibilidades. En primer lugar, especulan que con Concerta hay un menor efecto de desvanecimiento y reforzamiento de los niveles del medicamento en la sangre a lo largo de la jornada, lo que podría resultar en un desempeño más estable y prolongado.

También sugieren que el agudo descenso en el desempeño al manejar, a partir de las 20:00 hrs., que resultó evidente mientras estaban medicados con methilfenidato, puede deberse a un fenómeno de rebote en el que los efectos del TDAH se hacen más fuertes al desvanecerse el medicamento. Este tipo de efecto “rebote” se ha reportado con anterioridad a escala clínica y es consistente con los datos obtenidos por este estudio. Sin embargo, llama la atención que no ha habido evidencia de este efecto de rebote con la utilización de Concerta.

A pesar de que el TDAH, usualmente, se ha referenciado como un desorden que afecta el rendimiento escolar, en el que se menciona que las consecuencias más serias de no ser diagnosticado y tratado derivan en un desempeño académico pobre, el impacto que el TDAH puede tener en el desempeño de otras actividades, como es el manejar un automóvil, puede ser de proporciones mayúsculas en la vida de una persona. Los resultados de este estudio sugieren que cuando el enfoque del tratamiento del TDAH se centra exclusivamente en minimizar sus síntomas durante la jornada escolar, puede tener consecuencias potencialmente peligrosas al manejar después de clases, sobre todo en las noches. Aunque se ha determinado que el tratamiento con medicamentos es apropiado para los adolescentes, se debe tomar en consideración el tipo de tratamiento que reduzca el riesgo de manejar un automóvil en las noches, tanto como durante el día.

Hay una serie de limitaciones que tiene este estudio que es importante tomar en cuenta. En primer lugar, no se incluyeron mujeres adolescentes en este análisis y se desconoce hasta que punto los resultados obtenidos con un grupo de niñas pudieran llegar a ser similares. En segundo lugar, solamente 6 varones adolescentes fueron analizados en este estudio (uno de los 7 sujetos que iniciaron abandonó el estudio debido a un problema familiar), por lo que los autores describen los resultados como parte de un estudio preliminar o piloto. Sin embargo, debe tomarse en consideración que todos los participantes mostraron una mejora sustancial en su desempeño al volante durante las noches, cuando fueron medicados con Concerta, por lo que es probable considerar los hallazgos como un resultado notorio y trascendente.

Tal como se planteó en la introducción de este artículo, aunque este estudio mostró que los varones adolescentes manejan de manera más segura en la noche cuando son medicados con Concerta en comparación con methilfenidato de efecto inmediato, no puede concluirse que Concerta brinde mejores resultados que otras medicaciones para TDAH de larga duración, como por ejemplo, Adderall XR, Ritalin LA, Strattera, dado que estos medicamentos no fueron probados. También, los resultados de este estudio no deben utilizarse para sugerir que todos los varones adolescentes con TDAH deben recibir medicación. El efecto del tratamiento mediante medicamento en el desempeño al volante de los adolescentes es una de muchas consideraciones que se deben tomar al decidir el tratamiento más apropiado para cada chico, y no todos los adolescente responderán positivamente al tratamiento con fármacos.

Otro tipo de intervenciones, particularmente las terapias de buen comportamiento, han demostrado ser efectivas en el manejo de los síntomas del TDAH. Sin embargo, no sé de estudios que hayan probado que intervenciones sin una base médica que recete fármacos, hayan mejorado las técnicas de manejo seguro en adolescentes con TDAH, aunque esto es importante impulsarlo, especialmente debido a que no todos los adolescentes pueden ser ayudados mediante la medicación ya que algunos experimentan efectos secundarios intolerables y otros no están dispuestos a tomar la medicación a pesar de que puede ayudarlos a mejorar su desempeño.

Esperando que este artículo les sea de utilidad queda de ustedes.

Atentamente.

Dr. David Rabiner

Científico Investigador

Centro para políticas familiares e infantiles

Duke University

Traducido y adaptado por el Lic. Víctor M. González Rosales

victor@deficitdeatencion.org
www.deficitdeatencion.org
 

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