¿Cómo afecta el trastorno de déficit de la atención su vida?

Carol Watkins, M.D.

Algunas mujeres dicen tener trastorno de déficit de la atención y otras dicen ser TDA. Yo prefiero ver el TDA/H como sólo un aspecto de un individuo único. Como sea, es fácil entender por qué alguien diría “Soy TDA”. Para bien o para mal, el TDA/H puede afectar muchas áreas de la vida de una persona.

Las mujeres tendemos más a internalizar: a culparnos y deprimirnos. Las mujeres impulsivas o con fallas en la atención con frecuencia sienten que “algo” está mal en ellas. Durante el desarrollo, las mujeres pueden tener sentimientos de vergüenza y culpa que se convierten en el estrato de personalidad. Cuando una mujer es diagnosticada por primera vez con TDA/H, puede sentirse aliviada y experimentar una euforia temporal. Ahora tiene un nombre para su secreto culposo. Pero un diagnóstico no cambia un estilo de personalidad arraigado. Después del diagnóstico viene el trabajo real. Deberá entenderse a fondo cómo el TDA/H afecta sus fortalezas y debilidades únicas.

Los roles de esposa y madre le dan nuevas dimensiones de complejidad a la vida diaria de las mujeres con TDA/H. En nuestra sociedad, las mujeres, con mayor frecuencia, asumimos la responsabilidad del trabajo doméstico y de crianza de los hijos. Esperamos del ama de casa que provea de organización y estructura a los demás miembros de la familia. Los trabajos de oficina, generalmente, tienen calendarios bien establecidos y descripciones de trabajo claras. La casa es mucho menos estructurada. Las tareas pueden no tener un inicio o fin bien definido.

Algunas mujeres pueden sentirse abrumadas por el avasallante número de tareas a realizar en la casa. Podría ser difícil dividir y dar prioridad a las tareas. Una mujer con dificultad para mantener la atención dividida, puede desbordarse cuando sus hijos preguntan mientras ella trata de preparar la cena. Le puede resultar muy difícil tener que ofrecer la estructura que sus hijos necesitan para ayudar a contener sus TDA. Una mujer propensa a los arranques impulsivos puede tener dificultades a la hora de disciplinar a sus propios hijos. Ocasionalmente, esta impulsividad puede llevar a un castigo excesivo e incluso al abuso de menores. Si hay introspección sobre estas tendencias impulsivas, ella y su familia pueden planear períodos de “tiempo fuera” cuando los argumentos empiecen a subir de tono.

Las mujeres pueden descubrir que el TDA/H tiene un lado positivo. Su generosidad, espontaneidad y energía puede hacer del trabajo doméstico un lugar para los niños del vecindario. Su alta energía, le permite a las mujeres mantener un trabajo altamente demandante y una familia ocupada.

Algunas veces, el matrimonio de una esposa con TDA/H con una persona que no tiene el trastorno, funciona bien. El esposo proporciona estabilidad, estructura y destrezas organizacionales. Al mismo tiempo, la creatividad de la esposa y la búsqueda de novedad, proveerán a la vida del esposo colorido y la ayuda para explorar nuevos horizontes. Esta relación complementaria funciona mejor cuando cada uno de los esposos tiene capacidad de introspección y análisis sobre sus propias fortalezas y debilidades. Aprenden uno de otro de una manera dinámica y no permiten roles rígidos. Así, de vez en cuando, el esposo tendrá períodos de espontaneidad y la esposa con TDA/H se convierte en la estabilizadora.

A veces, las personas con TDA/H se casan entre ellas. La pareja puede gozar de la espontaneidad y energía del otro. La mujer puede sentirse como si finalmente hubiera encontrado a alguien en su misma frecuencia. Como sea, cuando la pareja se enfrenta a las complejas demandas familiares, necesitarán ayuda externa para estabilizar sus vidas.

A veces, el TDA/H puede dañar el matrimonio. El esposo que no tiene TDA puede malinterpretar la desorganización y demoras de la esposa como ofensas deliberadas. Si la esposa tiene un arranque de compras desenfrenadas, puede dañar las finanzas familiares. La urgencia de situaciones nuevas puede conducir a algunas mujeres a cambiar de trabajo con frecuencia o a la promiscuidad. Una pareja en la que ambos tienen TDA/H encontrará difícil decidir cuál de los dos manejará los aspectos más mundanos de la vida familiar.

Ambos deberán entender concienzudamente el diagnóstico psiquiátrico y cómo se ve afectada la familia entera con las conductas asociadas con el diagnóstico. Con frecuencia, las mujeres con TDA/H sufren de otras condiciones como ansiedad, depresión o abuso del alcohol. Es importante señalar estas condiciones también; pueden estar escondiendo estas dificultades así como han escondido el trastorno por tanto tiempo.

Las parejas de las mujeres pueden sentirse eufóricas en los primeros estadios del tratamiento, cuando el medicamento comienza a tener efecto. Ambos miembros de la pareja están aletargados con la idea de que el diagnóstico y la medicación serán la panacea. El esposo puede desesperarse o romper la relación cuando regresan los antiguos patrones de conducta. La terapia de familia o de grupo puede ser un pilar clave del tratamiento de mujeres con TDA/H. A cada miembro de la familia le tomó un largo período de tiempo aprender sus patrones de conducta y puede ser que les tome algún tiempo hacer los cambios. El TDA/H puede tener una explicación, pero nadie debe usarla como excusa. Mejor será entender sus fortalezas y debilidades para ayudarse a desarrollar estrategias de enfrentamiento creativas.

Traducción voluntaria de Lisa Warn para AMDAHTA

[REGRESAR]

 

Aviso Legal...RC Sistemas, patrocinador oficial...Publicidad en esta página...

En nuestro próximo congreso prefieres un énfasis en lo:
Educativo
Familiar
Farmacológico
Social
TDAH Adolescentes          y adultos
Otro


Click para Resultados