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Viajar en coche con niños
Cargamos el maletero del coche, nos instalamos en nuestros
respectivos asientos, nos abrochamos los cinturones,
encendemos el motor y nos disponemos a iniciar un viaje
que promete ser relajante y agradable. Pero nada más dejar
la ciudad, a tan sólo unos pocos metros de la salida,
oímos en el asiento de atrás: "¿Cuándo llegaremos? ¿Falta
mucho?". Los niños en un coche se cansan de estar
sentados, se aburren de mirar por la ventana, se acaloran,
se marean, se ponen nerviosos... y, en el peor de los
casos les da por pelearse con sus hermanos, chillar...
¿Cómo evitarlo?
A continuación os brindamos algunas recomendaciones,
sugerencias o ideas que os ayudarán o inspirarán para que
el viaje en coche con niños sea relajado, divertido, ameno
y lo más importante: seguro.
1. Unos días antes del viaje:
-
Decidir con antelación el itinerario y la hora de
partida
La elección de viaje por carretera o por autopista es
muy personal porque la autopista es más cómoda y rápida
pero también más aburrida, monótona y peligrosa. Por
otro lado si la carretera con sus paisajes cambiantes
puede ser muy agradable, corremos el riesgo de
encontrarnos con demasiadas curvas que provoquen mareos.
Intentad informaros acerca del estado de las carreteras,
de las previsiones de la DGT (Dirección General de
Tráfico) en cuanto a densidad de circulación y de las
previsiones climáticas. Trazad la ruta en función de
estas coordenadas, de vuestras preferencias y de lo que
creáis que será mejor para vuestros hijos. Evitad las
rutas improvisadas que pueden implicar sorpresas
desagradables.
-
Explicar a los niños cómo será el viaje
Para que no les coja por sorpresa y tengan tiempo de
concienciarse, poned en su conocimiento las
características del viaje que vais a emprender. Qué día
y a qué hora partiréis, cuanto tardaréis en llegar, o
por dónde pasaréis, son informaciones que les ayudarán a
no impacientarse una vez estén en el coche.
-
Prever el equipaje justo
Ajustad el número de maletas y bultos que llevaréis para
no tener que agobiar la parte trasera del coche. Es
fundamental que los niños gocen de un mínimo de espacio
y de movilidad para que no se sientan oprimidos e
inquietos.
-
Preparar una bolsa de sorpresas
Unos días de antelación serán suficientes para juntar
algunos pequeños regalos-juegos como muñequitos, trozos
de plastilina, etc., que guardaremos envueltos en una
bolsa. Cuando empiecen a sentirse agobiados o
intranquilos, podréis sorprenderles con estos obsequios.
Parte de la distracción será también el acto de
desenvolverlos.
-
Pensar con antelación qué ropa será la más adecuada para
viajar
Reservad para el viaje ropa flexible, cómoda, que no
apriete por ningún lado. Si os vais a desplazar a zonas
más frescas o más calurosas, tenedlo en cuenta y
recordad que es conveniente llevar varias prendas de
ropa que puedan ponerse o sacarse fácilmente.
. Antes de iniciar la partida:
-
Preparar una bolsa con tentempiés y algo de bebida
Si durante el viaje tienen hambre o sed, es una buena
opción darles de comer fruta, frutos secos o alguna
galleta salada. Evitad las golosinas o alimentos muy
azucarados ya que empachan y producen, debido a la
energía que proporcionan, nerviosismo e intranquilidad.
Para beber llevaros, preferentemente, zumos o agua ya
que los refrescos con gas llenan mucho y empalagan.
Evitad también los alimentos pringosos.
-
Prevenir posibles mareos
Si vuestros hijos son propensos a los mareos, deberéis
pedirle a su pediatra que os recomiende algún
medicamento para contrarrestarlos. Tened en cuenta las
siguientes consignas que os ayudarán a prevenirlos:
- Evitar darles alimentos sólidos antes de salir.
- Ventilar el coche un rato antes de iniciar la ruta.
- No usar ambientadores en el interior del coche.
- Procurar que ninguno de los ocupantes del coche use
perfumes fuertes.
- Durante el camino, aunque esté encendido el aire
acondicionado, dejar una pequeña rendija de la ventanilla
abierta para que se renueve el aire.
- Conducir con suavidad.
- No dejar que lean o realicen actividad que requiera
concentración con la vista. Procurar que se fijen en el
paisaje y que miren a lo lejos.
-
Equipar el coche
Si no los tenéis, podéis adquirir parasoles para las
ventanillas laterales para evitar que el sol moleste
demasiado cuando da por el lado. Los cojines también
pueden ser muy útiles y prácticos para que se acomoden
bien en caso de sueño.
-
Revisar las butacas de los niños
Antes de iniciar el viaje comprobad que en los asientos
de los niños no hayan quedado olvidados objetos
peligrosos. Comprobad también que los cinturones
funcionan correctamente y que las sillas de seguridad
están debidamente ancladas.
3. Cómo evitar que el viaje se les haga pesado
Un niño nervioso o excitado dentro de un coche es motivo
de distracción para el conductor. Por eso, además de
pasarlo bien, si conseguimos que el viaje en coche no sea
una tortura para los más pequeños, estamos minimizando el
riesgo de accidente.
-
Detenerse con frecuencia
En un viaje con niños, es recomendable realizar una
parada cada dos horas. Si podéis elegir, realizad estas
paradas en sitios en los que puedan correr un poco,
estirar las piernas y desahogarse.
-
Dejar que hagan de copilotos
Si les habéis explicado a dónde váis y qué ruta
seguiréis y por lo tanto conocen los principales
municipios por los que vais a pasar, animadles a hacer
de guías o de copilotos. Cuando avistéis un cartel,
podéis pedirles que se fijen en los nombres que éste
anuncia y hacer un pequeño concurso para ver quién
acierta la dirección a seguir.
-
Escuchar música y cantar
A los niños les distrae mucho y les entusiasma cantar en
el coche con sus padres. Cuando notéis que se ponen
nerviosos, podéis proponerles canciones para cantar
todos juntos. Esta actividad devuelve el buen humor y la
alegría que se diluyen con el aburrimiento o
"atontamiento" del coche.
También es muy recomendable que os llevéis en el coche
cassettes de música tranquila y relajante. Os serán muy
útiles para apaciguar los ánimos si están intranquilos o
para favorecer el sueño al viajar de noche. Sin embargo,
la música no debe relajar al conductor y una forma de
evitarlo es pactar que el copiloto se mantenga vigilante
y le dé conversación.
-
Contar cuentos
Son una fabulosa manera de ahuyentar el miedo que pueda
surgir por ejemplo al caer la noche, si atravesamos
paisajes de bosque espeso o sitios muy desiertos, etc.
Distraedles con cuentos que ya conozcan y que les
reconfortarán o bien con nuevas historias donde salgan
personajes alegres, divertidos o estrafalarios.
-
Jugar
Podéis proponer juegos muy entretenidos para que el
tiempo pase más rápido. El maestro de ceremonias será
siempre el copiloto y nunca el conductor. Os sugerimos
algunos:
*Cifras y letras:
- La cadena: uno empieza pronunciando una palabra
y el siguiente debe encontrar otra que empiece por su
última sílaba.
- La frase maldita: uno empieza con una palabra.
El siguiente la repite y añade otra con el objetivo de
formar una frase. El tercero repite las dos ya
pronunciadas y añade la siguiente, y así sucesivamente.
Cuando falle alguien quedará descalificado. Por ejemplo:
Madre: Cuando
Hijo: Cuando papá
Padre: Cuando papá cocina
Hijo 2: Cuando papá cocina macarrones
…etc
- La letra prohibida. El juego consiste en seguir
hablando normalmente pero con una consigna muy clara:
está prohibido pronunciar una consonante, la D por
ejemplo.
- La vocal obligatoria. Todo el mundo debe hablar
y cantar con sólo una vocal.
- Juegos con las letras y los números de las
matrículas. Hay infinidad de posibilidades, a cuál
más divertida. A modo de ejemplo, podéis jugar a ver
quién encuentra el mayor número de palabras que empiecen
con las dos letras de las matrículas que veis. También
podéis jugar a encontrar palabras que empiecen por la
primera letra de la matrícula y terminen con la segunda.
Para manejar los números podéis acordar una cifra y
jugar a sumar las de una misma matrícula hasta que
alguien logre dar con el número pactado.
-
*Juegos de imaginación y de observación:
- Aprovechad el juego para que se fijen en todo lo
que ocurre en el exterior del coche. Si conocéis el
recorrido, anticiparos a lo que vais a ver con preguntas
del tipo: "A ver quién es el primero que ve un árbol muy
grande que se cayó al suelo por culpa de un temporal" o
bien "Busca busca… una casita blanca con persianas
rojas, una fábrica abandonada, etc". Seguro que estas
búsquedas dan pie a preguntas varias sobre las
costumbres del lugar u otras cuestiones de interés.
- ¿El cielo tiene nubes? ¡¡Fantástico!! A ver
quién demuestra tener una imaginación más portentosa
buscándoles formas de animales, cosas, caras o
personajes reales. Y no basta con que uno lo vea, tiene
que ser capaz de transmitírselo a los demás. "¿Qué no
ves un pollo asado? ¡¡Si está clarísimo!! Las dos patas,
el cuerpo e incluso la bandeja en el que va servido."
*Acertijos, adivinanzas y enigmas:
Les encantan las adivinanzas o los pequeños enigmas con
soluciones que requieren ingenio. Rétales con algunos
acertijos, como por ejemplo:
- Un pastor llega al río con un perro, una oveja y
una col. La canoa, sin embargo, no le permite cargar
más de una cosa a la vez. El problema es que no podrá
dejar solos a la col y la oveja porque la oveja se
comerá la col, ni tampoco al perro y a la oveja porque
el perro fiero atacará la oveja. ¿Cómo lo hará?
Solución: Carga primero a la oveja, la deposita en la
otra orilla y vuelve a por el perro. En vez de dejarlo
con la oveja, lo deposita en la otra orilla y vuelve a
cargar la oveja. Deposita a la oveja donde está la col,
carga la col y la lleva donde el perro. Finalmente,
vuelve a por la oveja.
- Dos madres y dos hijas deben subir en un barco
donde caben únicamente tres personas. Suben todas y
no se hunde. ¿Por qué? Solución: No se hunde porque las
dos madres y las dos hijas resultaban ser una abuela, su
hija y la nieta. La mujer de la generación intermedia
cuenta a la vez como una madre y una hija.
4. Un viaje seguro
Además de procurar que los niños no se agobien durante el
viaje, debemos atender a cuestiones de seguridad en las
que ellos no intervienen.
-
Cuestiones prácticas
Recordad que es importante realizar una revisión
exhaustiva del automóvil antes de la partida y llevar un
teléfono móvil con un cargador que pueda adaptarse al
encendedor del coche. No os olvidéis de llevar entre la
documentación, las cartillas de la Seguridad Social y el
teléfono del pediatra. Tampoco estará de más que os
llevéis un botiquín con todo lo necesario para realizar
una primera cura.
-
Los niños sentados en el coche
A muchos niños les gusta viajar sentados en la parte
central del asiento trasero y apoyarse en los dos
asientos delanteros. Otros suelen sentarse, estirarse,
levantarse y moverse a sus anchas en el espacio
posterior del coche. Debemos evitar estas posiciones o
actitudes a la hora de viajar ya que los niños corren el
peligro de, en caso de colisión o de leve frenada, salir
despedidos hacia delante.
El uso del cinturón, además de obligatorio, es muy
recomendable. Sin embargo, si el cinturón no les coge a
una altura adecuada, debemos adaptarlo ya que puede
ocasionarles lesiones abdominales, en el cuello o en la
cara, etc.
- Sillas de seguridad
Los niños deben viajar sujetos a su cuco o silla. Estos
dispositivos deben adecuarse al
peso del niño
y estar perfectamente anclados en el coche. Cualquier
silla para niños que usemos en nuestro vehículo debe
tener su correspondiente homologación. Recordad que el
75% de las muertes infantiles por accidentes de tráfico
se habrían evitado si los accidentados hubiesen
utilizado los asientos de seguridad.
La Dirección General de Tráfico recomienda que todos los
niños menores de cuatro años viajen en asientos de
seguridad colocados en sentido contrario al de la marcha
del vehículo. Asimismo prohibe explícitamente que los
menores de doce años viajen en los asientos delanteros
salvo que utilicen los asientos de seguridad concebidos
específicamente para ello.
Por último, si el vehículo tiene airbag, no debemos
colocar la butaca del niño donde el sistema pueda
activarse ya que podría causarle lesiones.
Sandra Blanch Vidal
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