Bullying
(Acoso Escolar): Ayuda a tu hijo a manejar el abuso en
la escuela, el vecindario.
El
acoso escolar se ha vuelto de lo más común. Algunos
niños están en más alto riesgo que otros y las
consecuencias son serias. Toma algunas acciones para
proteger a tu hijo de la intimidación y el
abuso.
La
intimidación en la escuela fue alguna vez considerada
como un “rito” por el que teníamos que pasar en
la
infancia. Los padres nos animaban a
pelear y defendernos de quien nos molestaba. En estos
días, sin embargo, la “intimidación” o abuso se reconoce
como un problema serio en todo el mundo. La intimidación
en la escuela es ahora más común y más severa.
Según
cifras de investigaciones realizadas en Estados Unidos y
Europa, al menos uno de cada cuatro niños en la escuela
han sufrido algún tipo de
acoso.
Actualmente
se han adicionado nuevas formas de intimidación, debido
al desarrollo de la tecnología: ahora nuestros hijos se
enfrentan también a la intimidación cibernética (a
través de sitios web
personales, chat o correo
electrónico) y otras formas de violencia y hostigamiento
que pueden ser más difíciles de detectar y parar. Los
investigadores han estudiado más acerca de la
profundidad y efectos a largo plazo que pueden causar en
la mente de un niño, si son víctimas de la intimidación
a edades tempranas. Desafortunadamente, muchos papás y
maestros no se dan cuenta o no pueden reconocer los
síntomas del acoso escolar. Los niños no les cuentan a
los papás que son víctimas porque tienen miedo o les da
vergüenza. No quieren ser etiquetados como chismosos, y
su miedo es alimentado por el abusador. Para ayudar a
nuestros hijos a manejar el acoso, los papás debemos
reconocer y aprender qué hacer si nuestros hijos son
víctimas.
Los
síntomas del acoso escolar
Se
entiende por acoso la intimidación reiterada por parte
de uno o varios sujetos sobre una o varias víctimas. Las
escuelas han sido tradicionalmente lugares propicios
para este tipo de conductas, aunque la sensibilización
social hacia este fenómeno ha crecido durante los
últimos años, debido sobre todo a la difusión por los
medios de comunicación de algunos sucesos y a la alarma
social creada por la extremada violencia de algunos
actos.
Basta una mirada o un escrito para que el
acosador intimide al acosado, que con el paso del
tiempo, ve anulada su personalidad y con poca o nula
capacidad de reacción ante las vejaciones que sufre.
¿Cómo
actúa el acosador?
- Empuja,
golpea y patea
- Insulta,
se burla
- Amenaza
(verbalmente o utilizando medios
electrónicos)
- Destruye
cosas que son propiedad del niño (cuadernos, lápices,
mochila)
- Pone
apodos ofensivos
- Aísla
a algún compañero del resto
- Amenaza
e intimida a través de sitios web o blogs
- Busca
que la víctima sea ignorada por sus
compañeros
El
acoso sexual u homo fóbico, también es común entre los
niños, y puede incluir:
- Bromas
o comentarios sexuales
- Esparcir
rumores sexuales
- Hacer
tocamientos de manera sexual
- Bajar
los pantalones o falda
- Desvestirlos
y esconderles la ropa
El
abusador por lo general no hace esto solo. Siempre se
rodea de amigos que lo estarán apoyando en sus acciones
abusivas e intimidatorias. Son
los niños que festejan y felicitan al acosador por sus
actos abusivos.
El
acoso e intimidación ocurre en los salones de clase, en
los baños, en los pasillos y cafeterías, en los patios
de la escuela y en los autobuses escolares, y en algunas
ocasiones, hasta cuando el niño camina de la casa a la
escuela o de regreso. Hoy día, el acoso ocurre con
frecuencia a través de Internet. Los estudiantes pueden
utilizar las páginas personales, los correos
electrónicos, y los chats para
esparcir rumores o fotografías perjudiciales así como
amenazas.
Quienes
tienen más riesgo de ser víctimas
Cualquier
niño puede ser intimidado. Tanto niñas como niños tienen
igual probabilidad de ser víctimas. Los niños más
pequeños tienen mayor probabilidad que los grandes. Los
investigadores han identificado ciertas características
que pueden poner a los niños en alto riesgo de ser
intimidados. Los abusadores comúnmente buscan blancos
fáciles, especialmente niños que se ven pasivos. La
lista puede incluir niños que:
- Tengan
alguna discapacidad visible
- Son
aislados o solitarios
- Son
gordos, o muy flacos, o utilizan
lentes
- No son
atléticos
- Aparentan
debilidad física con respecto a sus
pares
- Lloran
fácilmente
- Se
relacionan mejor con adultos que con niños de su
edad
Por
otra parte, en algunos casos los abusadores pueden
enfocarse en niños que son considerados más provocativos
o agresivos, entre los cuales se
incluyen:
·
Niños
con problemas de atención
·
Niños
que son hiperactivos
·
Inmaduros
·
Que
tienen arranques emocionales
·
Impulsivos
·
Que
son considerados sin hábitos
·
Que
no se llevan bien con otros niños ni con
adultos
·
Que
son temperamentales y devuelven los
insultos
Y
finalmente, algunos abusadores toman como víctimas a los
niños que sacan excelentes calificaciones, a los más
guapos del salón, a los más exitosos.
Las
consecuencias de la
intimidación
La
intimidación y abuso realizado por los compañeros de
clase, pares y otros niños, pueden tener un efecto
grande en el desarrollo social, educacional y
psicológico. Los niños que son víctimas
pueden:
·
Sufrir
depresión, ansiedad, estrés pos-traumático, abuso de
sustancias y suicidio
·
Es
más probable que lleven armas a la escuela para su
“autodefensa”
·
Faltan
a la escuela con frecuencia porque se sienten
inseguros
·
Tienen
problemas para concentrarse en la tarea y las lecciones
porque los consume la ansiedad y el
miedo
·
Tienen
baja autoestima y altos índices de depresión y otros
desórdenes mentales en su adultez
·
Pueden
desarrollar problemas para el manejo de la ira, o
presentar comportamientos
autodestructivos
·
Padecen
de dolor de cabeza y dolor de estómago, aparentemente
sin explicación.
Cómo
prevenir
No
esperes a que tu hijo sea víctima de abuso para hablar
del tema con él. Como padres y maestros responsables,
debemos estar atentos para prevenir las amenazas y la
intimidación a nuestros niños. Les damos algunas ideas
que les ayudarán en esto:
·
Pregunta
a tu niño directamente acerca de la violencia, la
intimidación, y los abusos que pueda haber observado en
la escuela
·
Pregúntale
cómo tratan los compañeros a los niños con alguna
discapacidad.
·
Involucra
a tu niño en actividades que puedan incrementar su
autoestima, como los deportes y la
música.
·
Cuando
te enteres que tu hijo recibió alguna amenaza por
Internet, o te enteres de páginas web que puedan resultar
intimidatorios o amenazantes para algún niño de la
escuela, da aviso a la dirección.
Qué
hacer si tu hijo es víctima de
abuso
Si
tu hijo es víctima de abuso, evalúa la situación de
forma rápida y calmada, recopila información y toma
acciones. Los niños necesitan saber que tomas la
situación en serio y que harás lo posible para que el
abuso termine.
Te
sugerimos algunas acciones que puedes tomar con tu
hijo:
·
Anima
a tu hijo a hablar sobre lo que le ocurre en
la escuela. Escúchalo con
cariño. No lo dejes ver que estás enojado, porque puedes
empeorar la
situación. Lo que pasará si te muestras
molesto es que el niño dejará de platicar
contigo.
·
Explícale
al niño que no tiene por qué sentirse avergonzado por lo
que le ocurre. No asumas que tu hijo hizo algo que
provocó que alguien lo intimide o abuse de él. El
abusador escoge a su víctima sin ninguna razón.
·
Apoya
los sentimientos del niño. No desestimes lo que siente,
lo que te cuenta. Exprésale tu entendimiento y
preocupación. Dile que le ayudarás a enfrentar lo que le
ocurre.
·
Pregúntale
si tiene alguna idea de cómo detener esta
situación.
·
No
animes un enfrentamiento de tu hijo con el
abusador.
·
Enséñale
cuestiones de seguridad. Esto incluye a dónde y a quién
puede acudir para recibir ayuda, cómo ser asertivo, cómo
utilizar el humor para “devolver” alguna broma del
abusador.
·
Considera
la ayuda profesional para el niño, sobre todo si
presenta problemas de ansiedad o si siente que no puede
enfrentar el acoso.
·
Si
tu niño es atacado físicamente, habla de inmediato con
los directivos de la escuela.
Manejando
el acoso
Enseña
a tu hijo a enfrentar el acoso, con tu ayuda. Algunas de
las cosas que tenemos que enseñarles,
son:
- No
pelear
- Ignorar
al acosador. Los
abusadores muchas veces se rinden cuando no consiguen
la atención que buscan.
- Utilizar
el juego de roles, que el niño practique para poder
decirle al acosador: “quiero que pares
ahora”
- Que
se muestre confiado, que levante su cabeza al
caminar
- Que
busque la compañía de un amigo en el autobús, en la
cafetería, en el recreo, entre
clases.
- Hablar
del abuso con los adultos: padres, maestros,
directivos pueden ayudarte a detener el
acoso.
Puntos
de reflexión para tratar con tus
hijos
- El
maltrato no es una broma. En una broma ríen todos;
cuando alguien se molesta, se asusta o sufre ya no
es una broma. Es abuso.
- Nadie
merece ser maltratado. Algunas personas dicen que
“hay gente que se lo busca”, pero esto es solo una
excusa para justificar la agresión.
- Todos
tenemos derecho a ser tratados con
respeto.
- Si
te pegan o te insultan, mejor no responder de la
misma manera. Devolver la agresión solo empeora
la situación. Debemos
encontrar formas más inteligentes de resolver el
conflicto.
- Ignorar
a una persona, hacer correr rumores falsos, exluirla de un grupo... este
tipo de cosas también es maltrato, que realizan más
las niñas que los niños. Las niñas por lo general
utilizan formas psicológicas de
maltrato.
- Comentar
el maltrato con una persona adulta no es ser
chismoso. Sufrir o ser testigo de un maltrato y
decirselo a un adulto que
puede ayudar significa defender unos derechos;
hacerlo es portarse de manera inteligente, honesta y
responsable.
- Los
niños que sufren el maltrato de sus compañeros están
siempre tristes y sufren durante mucho tiempo. Son
infelices y debemos ayudarlos porque están viviendo
una situación injusta.
- Debemos
recordar que la víctima de abuso necesita ayuda,
pero también los acosadores. Este tipo de niños no
conocen otras maneras de relacionarse en su entorno.
Tienen que aprender. Lo mejor es ayudarlos para
mejorar la convivencia en el
grupo.
Traducción
y colaboración editorial de Roxana
Alanis V.
para AMDAHTA®™copyright Mexico
2007