Planes
para el verano para niños con Trastorno
por
Déficit
de Atención e Hiperactividad
(TDAH)
Por
Steven M.S. Kurtz, Ph.D., ABPP.
Índice
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Introducción
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Paso #1: ¿Quién es mi hijo?
-
Paso #2: Búsqueda de cursos de verano
-
Paso #3: Preguntas y opciones
-
Paso #4: Acreditación y referencias del
curso
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Paso #5: Decir o no decir, ésa es la
cuestión
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Paso #6: Medicación
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Paso #7: Una vez elegido el
curso
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Paso #8: Utiliza tus recursos
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Programa de la Universidad de Nueva York (NYU) para
Niños con TDAH
-
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Introducción
El
momento de planear el verano se aproxima rápidamente.
Para aquellos niños que van por la vida sin mayores
complicaciones, el verano es una época esperada con
entusiasmo. Tanto los niños como sus padres cuentan con
una gama de experiencias interesantes de donde escoger.
La emoción que provoca en estos niños el inicio del
curso de verano, la afrontan con la reafirmación de sus
padres en el sentido de que el nerviosismo que sienten
es perfectamente normal.
En
el caso de niños y familias afectados por trastornos de
déficit de atención, tales como el TDAH –con o sin
hiperactividad e impulsividad- la aproximación del curso
de verano puede estar lleno de temibles inseguridades.
¿Aceptarán a mi hijo(a) si saben cómo es realmente?
¿Encajará
mi hija(o)? ¿Recibiré
la temida llamada diciendo que mi hijo(a) hirió a
alguien o que no puede continuar en el curso? ¿Estará el
personal del curso realmente capacitado para manejar sus
berrinches y oposicionismo? ¿Tendrán la capacidad de ver
al dulce niño que lucha por debajo de su apariencia
ruda? ¿Se “espantarán” cuando sepan que toma uno o dos
medicamentos?. Un niño con TDAH puede estar tan nervioso
como sus padres respecto a una experiencia desconocida,
especialmente si el o ella ya ha tenido dificultades
anteriormente en situaciones similares a las presentadas
en un curso de verano.
Este
artículo tiene el propósito de ayudarle a conocer y
establecer objetivos realistas con respecto a la
experiencia de verano de su hijo, así como a guiarlo
para hacer las preguntas adecuadas a los encargados para
encontrar el curso de verano que se adecue a su hijo(a).
Aunque las opciones pueden ser desafiantes, ser honesto
con usted mismo respecto a las fortalezas y limitaciones
de su hija(o) y ser proactivo y honesto al hablar con
los administradores de los cursos de verano, a la larga
redundará en su propio beneficio.
Los
niños con TDAH vienen en maravillosos y variados tamaños
y formas. No hay dos iguales, con las mismas necesidades
o que impliquen un reto igual en su manejo. Busque
profesionales que entiendan y adopten este concepto y
que estén determinados a tener un acercamiento
individualizado hacia el TDAH de su hija(o). Al leer
este artículo, usted deberá escoger los temas de
atención y comportamiento que son relevantes para usted.
En general los niños con problemas de atención tienen
dificultad para mantener la concentración cuando las
tareas les resultan menos satisfactorias e interesantes
para ellos, cuando otros asuntos que les interesan están
compitiendo por su atención o cuando las tareas
consisten en varios pasos secuenciales o varias cosas
que deben hacerse al mismo tiempo. Estos niños son
particularmente vulnerables cuando deben dejar de hacer
ciertas cosas que disfrutan, contener sus reacciones o
esperar un poco antes de actuar. Ellos frecuentemente
tienen una dificultad considerable para transitar de una
actividad a otra, especialmente si esto significa
terminar con una actividad altamente deseada por ellos;
situación similar a cuando usted quiere que deje de
jugar en la computadora para que se lave las manos y
vaya a cenar.
¿Le
suena familiar? Por supuesto que sí.
Esta
es la clase de retos diarios que el curso de verano
presenta a los niños ya que deben de esperar su turno
para usar la sierra en el taller de madera, poner la
arena en la orilla del lago, dejar de jugar pelota e
irse a casa, colocar las rocas en su lugar o terminar de
comer a tiempo el lunch en una salón lleno de bullicio.
Los niños con TDAH se frustran frecuentemente con gran
facilidad al intentar cosas nuevas que representan un
reto para ellos, llevándolos esto a emitir respuestas
agresivas, vigorosas y cargadas de sensibilidad. Estas
dificultades para regular sus emociones se presentan al
parecer tanto en las relaciones con sus pares como con
los adultos.
Su
hija(o) merece vivir una experiencia positiva que
contribuya a construir su autoestima, a la vez que
necesita estar protegido contra experiencias negativas
que minen dicha estima. Varios estudios han demostrado
que los niños con TDAH frecuentemente presentan otros
desordenes psicológicos que contribuyen a la complejidad
de definir quiénes son estos niños y cuáles son sus
necesidades.
Paso
#1: ¿Quién es mi hijo(a)?
El
primer paso que usted debe seguir es evaluar de manera
realista las fortalezas de su hija(o), sus intereses y
sus limitaciones de comportamiento. Escríbalo y repase
esta lista con la gente involucrada e interesada en el
cuidado y vida de su hijo(a), tales como maestros,
terapeutas y entrenadores. Piense en situaciones
específicas y técnicas en las que las cosas han salido
bien. ¿Cuáles fueron las características de estas
situaciones? ¿Quién
supervisó a su hija(o)? ¿Qué
fue lo que hicieron para calmarlo o reincorporarlo a la
actividad? ¿Cuál era el nivel de entrenamiento de esas
personas? ¿Cuáles fueron las características de las
situaciones que no funcionaron?
Paso
#2: Búsqueda de cursos de
verano
Existen
varios recursos para identificar de primera instancia
éstos cursos. Su decisión final requerirá trabajo de su
parte para localizar a la gente, obtener referencias del
curso y darle continuidad a las solicitudes para
actividades muy demandadas. Los mejores cursos se llenan
rápidamente en ésta época. Para principiantes, trate de
contactar el programa local de C.H.A.D.D. (Children and
Adults with Attention Deficit Disorder),
el programa SEPTA de su localidad (Asociación de Padres
y Maestros de Educación Especial PTA) y a la Asociación
Americana de Campamentos para investigar sobre programas
adecuados en su área. Revistas especializadas tales como
la Attention!®Magazine
también ofrecen listas de cursos de verano especiales
para niños con TDAH. También existen servicios de
referencia privados, algunos de los cuales son servicios
lucrativos que tienen acuerdos financieros con
campamentos a los que pueden remitirlo, mientras otros
no. En el área metropolitana de Nueva York, el Centro de
Estudios de la Niñez de la Universidad de Nueva York,
organiza el Curso de Verano para niños con TDAH de la
NYU.
Paso
#3: Preguntas y opciones
La
primera pregunta es “¿Debe mi hijo(a) estar en un curso
de verano este año?” La respuesta casi seguramente es
¡SI!. Puede ser que usted se sienta culpable por desear
“un respiro”. Puede ser que usted se sienta un padre
sobre protector. Pero la verdad es que, usted
probablemente lo necesita y lo merece. Del mismo modo,
un curso de verano bien administrado y estructurado le
brindará a su hija(o) oportunidades de
crecimiento.
Quizá
la siguiente pregunta será “¿Necesita mi hijo(a) un
curso de verano especializado o es suficiente una
experiencia tradicional?. La decisión deberá basarse no
sólo en su evaluación de su hija(o) si no en los
recursos y flexibilidad del curso de verano que usted
está considerando. Hay varios cursos buenos que no se
promueven como “especiales para niños con TDAH”, pero
que están más que felices de aceptar a niños con este
trastorno y con resultados bastante buenos. La
comunicación abierta y honesta con los directores del
curso sobre sus experiencias pasadas con niños similares
al suyo, es esencial. Si su hijo(a) tiene antecedentes
de utilizar “tiempos fuera” pregunte si en el curso se
aplica esta técnica. Si su hija(o) elige no participar
en actividades pregunte cómo manejarían ellos esa
situación. Si bien algunos directores de cursos de
verano tendrán la mejor disposición hacia estas
solicitudes, otros se mostrarán extraños, dudosos o
inseguros, lo cual deberá ser una señal de alerta que le
indique que estas personas probablemente no cuenten con
la capacidad para atender a niños con TDAH.
Hágale
caso a sus instintos. Si usted tiene un hijo(a)
hiperactivo, energético, trepa árboles, impaciente y
poco tolerante a la frustración; el taller de
apreciación del arte del museo local o bien, el taller
de computación con un adulto a cargo, un ayudante
adolescente y 22 niños encerrados en un salón y con sólo
una sesión semanal en la piscina, muy probablemente no
funcionará para su hija(o). Si su hijo(a) ama los
deportes y la actividad pero no tolera la competencia,
no receptivo a recibir muchas instrucciones y tiene
dificultades para dedicarse a una sola cosa por largos
periodos de tiempo, entonces el curso de tenis impartido
por adolescentes bien intencionados, con poca o ninguna
experiencia en el manejo del comportamiento es una
receta para el desastre.
Quizás
usted esté considerando un campamento más que un curso.
Tome en cuenta los antecedentes de su hijo con relación
a nuevas experiencias y a la separación en particular.
¿Cómo preparan en el campamento a los niños que acuden
por primera vez? ¿Cómo manejan las situaciones en que
los niños extrañan su hogar o sufren de ansiedad por la
separación?. Sobre todo cuando se trata de campamentos,
usted debe investigar cuánto tiempo estará el niño en
situaciones sin estructura. Los niños con TDAH y otros
trastornos la pasan mucho mejor en situaciones altamente
estructuradas, con supervisión de personal maduro y
especialmente entrenado en técnicas para modificar el
comportamiento. Los campamentos que están comprometidos
con integrar a niños con TDAH deben tener la capacidad
de describir cuestiones específicas, como puede ser el
perfil de los profesionales que imparten la capacitación
o dan seguimiento continuo durante el verano, o quizás
comentar sobre la elaboración de Boletas Diarias de
Conducta que se puedan utilizar con su
hijo(a).
Paso
#4: Acreditación y referencias
Muchos
campamentos y cursos de verano optan por participar en
el proceso de acreditación de la Asociación Americana de
Campamentos, que es un proceso voluntario con la
intención de asegurar que los campamentos se comprometan
con cierto nivel de seguridad, entrenamiento y
estándares de programación Probablemente no todos los
cursos de verano o campamentos que podrían ser adecuados
para su hijo(a) estén afiliados a esta organización. No
obstante, asegúrese de pedir referencias a otros padres
que también han enviado a hijos con TDAH al curso o
campamento de su interés y pregúnteles sobre sus
experiencias.
Paso
#5: Decir o no decir, ésa es la cuestión
Los
padres de familia frecuentemente me preguntan si es
mejor hacer del conocimiento de los directores de los
cursos de verano la verdad acerca de sus hijos o bien,
tratar de darle a su hijo el beneficio de un récord
limpio sin predisposiciones por el temor de que al
etiquetar a su hijo(a) como “difícil”, esto genere una
predisposición negativa hacia él. El hecho es que la
mejor manera de predecir el comportamiento futuro, es el
comportamiento pasado y si las dificultades de
comportamiento de su hija(o) van a intimidar al personal
del curso, es mejor adelantarse a los
hechos.
Usted
necesita ser un modelo a seguir y establecer un
escenario propicio para una comunicación abierta y
continua, que engrandezca la experiencia de su hijo una
vez que ya esté dentro del curso.
Desde
luego que para disminuir el impacto que puede tener una
etiqueta o un diagnóstico psiquiátrico oficial, es
deseable que usted se enfoque más en comportamientos,
más no en etiquetas y, en las estrategias que usted y
otros han utilizado con éxito para que su hijo(a) se
ajuste socialmente a rutinas, límites y a la frustración
y la ansiedad. Sería deseable también que usted
elaborara una lista por escrito de dichas estrategias
para compartirlas con las personas que estarán al
cuidado de su hija(o).
Paso
#6: Medicación
Existen
varias corrientes de pensamiento con relación a la
administración de medicamentos durante las vacaciones de
verano. Los estudios más actuales, mejor diseñados, de
más largo plazo y a mayor escala indican que los niños
que toman medicamentos para el TDAH, obtienen mejores
resultados si mantienen su dosis los 12 meses del año.
Cuando su hijo(a) va a enfrentar situaciones nuevas y
sin estructura, donde será supervisado por individuos
con menor experiencia, que no lo conocen tan bien, no
sería aconsejable descartar el apoyo que le ayuda a
funcionar mejor. En todo caso, se recomienda discutir
éste asunto con su propio médico antes de realizar
cualquier cambio.
Paso
#7: Una vez elegido el curso
Ahora
bien, usted ya hizo “su labor” y encontró el curso que
parece ajustarse mejor. Los directores del curso están
al tanto de las necesidades e intereses de su hijo, lo
han convencido a usted a través de su conocimiento, su
tranquilidad, sus referencias y probablemente a través
de la acreditación de su curso, de que ellos tienen lo
que se necesita para ayudar a su hijo a tener una
experiencia de verano exitosa. Si usted les ha
proporcionado una lista por escrito de estrategias
comprobadas para manejar los problemas de comportamiento
más probables, ya va por buen camino. Su hija(o), aunque
muy emocionado, expresa cierta sana ambivalencia acerca
de cómo saldrán las cosas. El papel de usted es el de
concentrarse en reforzar estrategias y habilidades de
asimilación. Usted puede simular con su hijo(a) las
diferentes situaciones que a el o ella le preocupan o
que usted anticipa y elogiarle cuando proponga una buena
solución al problema. Usted querrá asegurarse de que su
hijo(a) sepa a quién acudir y adónde ir si se siente
desconcertado o necesita ayuda. En muchos casos he
ayudado a niños a preparase para campamentos de verano
(y también he ayudado a dichos campamentos a prepararse
para el niño) haciendo que el niño escriba cartas a sus
nuevos cuidadores por anticipado. El niño puede
presentarse a si mismo, explicar quién es y qué le gusta
hacer. Adicionalmente, también puede describir la clase
de dificultades que a veces tiene y qué le ayuda en esos
momentos. Un adolescente explicaba que le gustaba correr
muchos riesgos pero no se lastimaba en su ejecución.
Otro niño de siete años explicaba a nuestro director del
campamento que a el le funcionaba mejor alejarse por un
momento del grupo para calmarse, más que tomar (el
típico) tiempo fuera. Estos pasos extras contribuyen
para maximizar la experiencia del niño. Así mismo, es un
paso positivo para aumentar la confianza en sí mismo de
su hija(o).
Paso
#8: Utilice sus recursos
Algunas
veces, los padres de familia pasan por alto una
importante serie de recursos que pueden ser de utilidad
para el personal del curso de verano –a saber, los
adultos que se relacionan con el niño a lo largo del
año. Motive a los maestros, entrenadores y terapeutas de
su hijo(a) para que se comuniquen directamente con el
personal del curso de verano, a fin de que éstos tengan
una ventaja al saber qué tipo de acercamientos hacia la
situación de su hijo(a) funcionan mejor.
El
planear con tiempo le asegura encontrar el programa más
apropiado para su hijo, generando un mejor desempeño a
lo largo del año.
NYU
Summer Program for Kids with ADHD
El
Curso de Verano para Niños con TDAH de la Universidad de
Nueva York es el primer curso de verano en el área
metropolitana de esa ciudad, diseñado para hacer del
verano una experiencia divertida, productiva y exitosa
para niños con este desorden. Es un curso de ocho
semanas con un horario que contempla el día completo,
con base en un programa clínico-terapéutico basado en la
efectividad de la investigación. El horario diario
incluye una gran variedad de deportes, actividades
académicas y de computación, así como manualidades y
arte. En este curso se aplican estrategias y habilidades
sociales orientadas específicamente para atender las
necesidades o déficits de niños con TDAH. El programa
cuenta con una excelente proporción niño-tutor, al
existir un asistente por cada uno a dos niños. El
personal al cuidado de los niños son estudiantes,
pasantes de licenciatura o de postgrado, que han
recibido entrenamiento especializado en modificaciones
del comportamiento, capacitación en habilidades de
socialización y manejo de grupos. Las áreas en las que
es enfocan incluyen comportamiento en clase,
cooperación, desempeño académico y habilidades sociales,
así como habilidades atléticas. Así mismo, a los padres
de familia se les enseñan habilidades especiales para
mejorar las relaciones con sus
hijos.
Para
mayores informes puede usted contactar a la Dra. Karen
Fleiss (212) 263-0760.