CH.A.D.D. cree que muchas prácticas y principios en las políticas de disciplina escolar deben ser aplicadas a todos los estudiantes, incluidos aquellos con ADD. Estas prácticas y políticas incluyen:

DISCIPLINA PROACTIVA:

CH.A.D.D. cree que muchas situaciones que históricamente autorizaban acción disciplinaria dentro de los parámetros escolares pueden ser anticipadas y prevenidas por padres experimentados y entrenados y educadores que utilicen estrategias preventivas de intervención. Nosotros también creemos que la disciplina proactiva se debe incorporar al entrenamiento en curso de todas las personas que se espera anticipen esas situaciones e implementen medidas tempranas de intervención y  cuando sea necesario, interprete y haga cumplir los estándares disciplinarios.

Con estos esfuerzos, creemos que es posible proporcionar una estructura educativa que delineé claramente el comportamiento aceptable e inaceptable y proporcione la adecuada y oportuna instrucción a aquellos estudiantes señalados que podrían no haber desarrollado las habilidades necesarias para mantener un comportamiento sobre una base independiente.

CONCECUENCIAS RAZONABLES:

Nosotros creemos que las escuelas tienen la responsabilidad de proveer un arsenal de consecuencias disciplinarias. El propósito de estas consecuencias es educacional y estas están diseñadas para corresponder a la severidad del comportamiento que nos preocupa.

Nosotros creemos que todas las escuelas tienen la responsabilidad de establecer un compendio de consecuencias de comportamientos, y ser capaz de documentar la efectiva aplicación de estas consecuencias para lograr la reducción deseada de los comportamientos inapropiados usando la menor intervención intensiva posible.

REFUERZO POSITIVO:

Bajo la mayoría de las circunstancias, CH.A.D.D. Cree que las estrategias de intervención que implican un refuerzo positivo del comportamiento apropiado en lugar de consecuencias negativas al comportamiento inapropiado son mucho más efectivas.

Igualmente, CH.A.D.D. Cree que el uso de estrategias de exclusión como: Castigo, suspensión y expulsión tienen muy poca probabilidad de éxito modificando la conducta inapropiada de los niños, y el sólo reubicarlos en un ambiente menos supervisado podría provocar mayores dificultades de comportamiento.

OPORTUNIDADES DE APRENDIZAJE:

Creemos que muchos estudiantes, incluyendo pero no limitando a aquellos con ADD, necesitan ser proveídos de oportunidades de entrenamiento en habilidades específicas para así facilitar la adquisición y utilización de comportamientos socialmente aceptables. Este entrenamiento deberá ser ofrecido como una medida preventiva tan pronto como sea posible. Debe referir temas como auto-control y habilidades sociales e incluyan planes de ofertas socio/afectivas.

Muchos administradores y profesores continúan estando de acuerdo con que la aplicación del código de medidas disciplinarias para el cuerpo estudiantil general sea también aplicada a estudiantes con ADD si el estudiante "puede" presentar el comportamiento esperado. CH.A.D.D. tiene serias reservas acerca de la confiabilidad de cualquier determinación que sea basada en percepciones de si el niño "puede o no puede" controlar su comportamiento. Creemos que todos los estudiantes, incluyendo a aquellos con ADD deben ser alentados y enseñados a tomar responsabilidad por su comportamiento y deberían recibir retroalimentación positiva al éxito de sus esfuerzos.

Sin embargo, CH.A.D.D. no tiene conocimiento de ningún propósito o medida confiable que haga que a cada responsabilidad individual se le pueda asignar a un dado estudiante en una situación dada. Un acercamiento mas razonable, en nuestra opinión, incluiría lo siguiente:

1) Recopilación cuidadosa de los datos de cada estudiante.

2) Disposición de programas de intervención cuidadosamente diseñados.

3) Monitoreo cercano de la efectividad de tales intervenciones y

4) Un proceso para seleccionar intervenciones alternativas cuando sea necesario.

CH.A.D.D. también cree que la apropiada aplicación de los estándares disciplinarios en nuestras escuelas con estudiantes con ADD depende directamente del desarrollo de apropiadas políticas disciplinarias para todos los estudiantes.

Con la puesta en práctica de políticas apropiadas y bien estructuradas, las escuelas podrán, en nuestra opinión, reducir las distinciones entre capacidad y discapacidad.

CH.A.D.D. ha recopilado información de una gran parte de sus 35,000 miembros, esta información demuestra que las siguientes circunstancias están siendo enfrentadas por muchos estudiantes con ADD y sus familias:

-Muchos estudiantes con ADD que requieren educación especial no han sido formalmente reconocidos por las instituciones educativas como estudiantes con una discapacidad elegible para esos servicios y son sujetos erróneamente a acciones disciplinarias regularmente, cuando en lugar de esto se debieron de haber aplicado los procedimientos de salvaguarda de  educación especial.

-Estos estudiantes están siendo suspendidos repetidamente, incluso expulsados, con muy poco o nulo proceso de por medio.

-A menudo, cuando se siguen los procesos de educación especial, el proceso de toma de decisiones es precipitado, carece de criterio y esta preestablecido, resultando en una acción disciplinaria impropia e inefectiva para el niño involucrado Y

-Muchos niños y jóvenes, aquellos cuyo ADD ha sido identificado o que sus discapacidades no han sido identificadas-son transferidos a instituciones educativas alternativas que ofrecen muy poca educación significativa.  Más importante, estas instituciones alternativas a menudo no ofrecen la educación y componentes terapéuticos esenciales que los estudiantes necesitan para lograr ser capaces de controlar o eliminar determinados comportamientos que están mas allá del control de las típicas instituciones educativas.

Los niños con ADD están desproporcionalmente afectados por estas circunstancias por dos razones:

Primero: Algunas diferencias neurológicas del ADD se pueden manifestar con comportamientos que no van de acuerdo con las reglas del salón de clases y la escuela. Estos comportamientos pueden ir desde ser mínimos y sin complicaciones en la mayoría de los casos, hasta mal comportamiento severo en muy pocos casos muy extremos.

Segundo: En contraste con los niños con otras discapacidades que están siendo atendidos bajo la IDEA,(en los EUA) muchos niños con ADD están en distritos escolares que no consideran al ADD como un trastorno que califique como discapacidad ante la ley federal de educación especial. Aunque algunos de estos estudiantes han sido encontrados elegibles para los servicios de la sesión 504 del acta de rehabilitación de 1973, esta autoridad ofrece mucho menos procedimientos de salvaguardia que el IDEA.

CH.A.D.D. cree que las escuelas tienen la responsabilidad de demostrar que cada estudiante con alguna discapacidad ha tenido las consideraciones apropiadas y el experto entrenamiento para prevenir o aminorar los comportamientos inaceptables con la previa consideración de las medidas disciplinarias.

Además, la necesidad de consideraciones razonables en los estándares disciplinarios, si resulta apropiado, deberá haber sido discutidos y planeados por el personal de la escuela en cooperación con la familia y el estudiante.

Las necesidades de los estudiantes con ADD pueden ser satisfechas con la concienzuda aplicación de procedimientos disciplinarios que instruyan en la concentración, consistentemente administrados y aplicados solo después de que el estudiante ha sido proveído de un programa educativo consistente que haga énfasis en el desarrollo de apropiadas alternativas sociales.

Extracto de la fórmula CHADD (children an adult w/ add) para las escuelas.

[REGRESAR]

 

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