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CLAVES DEL ÉXITO QUE PUEDES
REGALAR A
TUS ESTUDIANTES
CON TDAH.
El
estudiante con TDAH, pertenece a un salón normal de
clases, pues cuenta con la inteligencia y capacidades
requeridas para cursar una escuela regular (no especial)1
; pero esto no implica que presente un patrón
de conducta “igual” al del resto de sus compañeros.
Este patrón de conducta,
conocido por la mayoría de los maestros, presenta
dificultades en algunos ámbitos de la conducta, entre
los que destacan: la atención, la impulsividad, y
las funciones ejecutivas, que son habilidades mentales
complejas que nos permiten planificar, organizar,
guiar, revisar, regular y evaluar el comportamiento
necesario para alcanzar las metas. Por lo que se vuelve
sumamente importante que el maestro "no dé por sentado"
que el estudiante va a realizar lo que se le pide,
y no por cuestión de "voluntad". Para ellos no procede
el dicho: "Querer es poder".... en ellos queriendo,
la situación se les va de las manos.
Como
puede verse en el siguiente cuadro, de T.E.
Brown (2001), en los muchachos
que presentan TDAH las funciones ejecutivas se ven
afectadas, por esta razón tienen grandes problemas
para: llevar una agenda (activación), organizar sus
tareas y pendientes por orden de importancia (enfocar),
completar con éxito las actividades y trabajos (esfuerzo),
mantener la calma cuando se “juntan” los pendientes
por su falla en la organización o activación (emoción),
el accesar con éxito a los recuerdos de la información
estudiada en los exámenes (memoria),
el concluír efectivamente
sus proyectos y tareas (acción de monitoreo)
1 En
los niños y muchachos con TDAH, existen frecuentemente
trastornos de aprendizaje que requieren de técnicas
especiales que pueden ir desde otorgar un sitio
preferencial dentro del salón de clases hasta
la modificación sustancial de los programas
de aprendizaje escolar, sin perder de vista
que la gran mayoría de ellos pueden ser manejados
en una escuela regular.
De
la Rosa Morales Víctor, Profesor Neurología y Pediatría
de la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma
de Tlaxcala.
FUNCIONES QUE SE DETERIORAN CON EL TDAH
(T.E. Brown,
2001, Yale Medical School)
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FUNCIONES
EJECUTIVAS
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EN ESTUDIANTES
CON TDAH
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Activación
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Organizar, establecer prioridades y activarse
para trabajar
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A
las personas con TDAH, les cuesta mucho trabajo
llevar una agenda, organizarse para empezar
a trabajar, elegir qué deben hacer primero y
por qué. Pueden pasar horas decidiendo las prioridades
del trabajo.
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Enfoque
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Enfocar, mantener la atención, poder alternar
el enfoque entre tareas.
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Cuando
está dañada esta función ejecutiva, el niño
tenderá a distraerse con facilidad. Otro síntoma
es el hiper-enfoque:
el niño puede “enfocarse” tanto en una tarea,
que le cuesta mucho dejarla y pasar a otra actividad.
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Esfuerzo
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Regular la agudeza, mantener el esfuerzo y
velocidad.
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Si
una tarea requiere un esfuerzo sostenido, los
estudiantes con TDAH la dejarán a un lado. Les
cuesta trabajo mantener el esfuerzo, concentrarse
varias horas en hacer algo, planear sus tareas
con horario y cumplirlo. No pueden mantener
la motivación para hacer diversas tareas.
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Emoción
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Manejar la frustración y modular las emociones
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La
dificultad para inhibir impulsos, para escuchar
esa voz interna en la mente que se usa para
conversar con uno mismo y dirigir el comportamiento,
entorpece la autorregulación de la conducta,
la habilidad para seguir las reglas. Los estudiantes
con TDAH son más propensos a frustrarse, a no
controlar la expresión de sus emociones
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Memoria
de trabajo
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Habilidad para retener en la mente la información
necesaria para guiar las acciones de la persona.
Es una función necesaria para recordar el hacer
las cosas en el futuro cercano.
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La
impulsividad entorpece la función ejecutiva
de memoria de trabajo. Los estudiantes con TDAH,
olvidan con frecuencia llevar las cosas necesarias
a casa APRA la realización de las tareas, son
distraídos y desorganizados.
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Acción
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Acción de monitoreo y auto regulación
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Los
niños con TDAH, tienen una gran dificultad en
el manejo del tiempo, por lo que les toma más
tiempo cumplir con las tareas, y les cuesta
más trabajo el planear una tarea que es a largo
plazo.
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Si
el maestro se lo propone puede “rescatar” a estos
chicos para que puedan ir tomando control de su desempeño
académico.
A
continuación se enumeran 7, de las muchas estrategias
que se pueden hacer dentro del salón, y que les ayuda
a tener un buen rendimiento académico:
1.-
Comunicación constante con los padres de familia:
No
esperar a que la situación se vuelva de alto riesgo
para el estudiante, si existe el factor de bajas calificaciones
en exámenes, tareas faltantes, problemas de conducta,
avisarlo de inmediato a los padres en cuanto se verifique
que es un patrón constante y no sólo una situación
pasajera.
2.-
¿Qué espero en concreto, de los padres de familia?
Los
padres de familia necesitan tener claras las expectativas
del maestro en cuanto a su participación y actividades
con las que les toca ayudar al niño en casa: checar agenda diario, cotejar tareas en la página
de internet, asegurarnos
que no se queda ningún libro o material en casa, pedir
a los hijos los calendarios de actividades y exámenes
de la escuela, etc.
3.-
El reporte de tareas faltantes
Este
aspecto bastante común en los adolescentes, puede
volverse una constante si el estudiante no “toma el
control” de: Cuándo tengo tarea, Cuántas
tengo por realizar, en qué Condiciones me
las piden (requisitos, especificaciones). En la mayoría de los sistemas educativos el
“peso” que tienen las tareas y proyectos de trabajo
es significativo al momento de promediar calificaciones...y
lo que es más importante: representa una oportunidad
más para el estudiante de reforzar los temas vistos
en clase. De aquí podemos concluir que a los alumnos no
les sirve de mucho cuando se les reportan 5 o 10 tareas
faltantes acumuladas, en este momento el entregarlas
cumple con su función de fomentar la responsabilidad
en el estudiante, pero perdió su aspecto más valioso:
el pedagógico. De
aquí que, si los padres contamos con un reporte
semanal de tareas faltantes en nuestros hijos
(en caso de que las haya), tenemos oportunidad de
apoyarlos, a buen tiempo , a tomar el control
de la clase y reforzar el material que se ha visto
hasta ese momento.
Los
maestros deben saber, que si para cualquier estudiante
es importante “ir al día” en la entrega y cumplimiento
de tareas y proyectos...para un estudiante con TDAH
es “vital” ,
este “pequeño” detalle puede significar en ellos el
pase o fracaso en la materia.
4.-
¿Realmente entendió la instrucción?:
Este
aspecto es “clave” en un estudiante con TDAH,
por lo general cumplen pero no en forma exacta con
lo que se les pide.
Así, pueden entregar trabajos en hoja aparte, en
lugar de hacerlo en su cuaderno (o viceversa), entregar
trabajos donde se mencionan o enumeran
cosas, pero no se “explica” o “desarrolla”
a detalle, en donde se “brincaron” pasos, o les faltó
información, entregando en cambio información “extra”,
pero no solicitada por el maestro. Todo esto conforma
al final un trabajo incompleto.
5.-
Monitoreo constante en clase:
Es
importante acercarse, discretamente, con estos chicos
en forma intermitente (cada 10 o 15 minutos) para
verificar su buen desempeño, así con alguna frase
como “ponte a escribir”, “vas atrasado”, “copia del
pizarrón”, el estudiante vuelve al carril y compensa
el rezago, de otra manera, es muy probable que si
lo observas de lejos “como trabajando”, te enfrentes
al final de la clase con una hoja o libro de trabajo
en blanco.
6.-
Monitoreo de tareas o proyectos:
Es
esperado que los estudiantes con TDAH presenten problemas
para mantener : el enfoque,
la organización y la elección de las actividades con
prioridad en su agenda de trabajo.
Por todo lo expuesto en el cuadro del Dr. Brown,
es relevante el trabajo de un asesor que verifique
con periodicidad los adelantos del estudiante en tareas
y proyectos. El
preguntar ¿Qué tal vas? en este caso no es suficiente. Al mencionar “verifique” nos referimos el revisar
junto al estudiante el “trabajo en concreto” cómo
van sus avances y adelantos en cuanto al tiempo especificado
para el proyecto y la calidad del material trabajado, así como
la calendarización en agenda de fechas límite, es
decir, se sugiere seccionar el proyecto (en caso de
que su amplitud lo justifique) en varios pasos a cumplir
en fechas anteriores a la fecha final, para evitar
que se acumule el material, y que surja la posibilidad
de “empalmarse” con otros proyectos o tareas. Es
básico enseñarlos a dividir su trabajo en fases, para
que puedan ir cumpliendo metas más específicas. Si
se trata de una exposición a fin de cursos, ir dividiendo
el trabajo: El primer mes, harás un trabajo de investigación,
el segundo mes, elegirás entre todo el material investigado,
lo que te es útil; el tercer mes, harás un resumen
para tu presentación, etc...
Los estudiantes de secundaria con TDAH, no pueden
planear para periodos mayores a un mes.
7.-
Propón una estrategia a seguir:
Cuando
los padres acudimos a escuchar un reporte por parte
del asesor, psicólogo o maestro encargado del seguimiento
de nuestro hijo, es gratificante escuchar cuando ha
habido avances en
el rendimiento académico y la formación integral en
general del estudiante. Pero, cuando no es así, (que en el caso de los
padres con hijos que presentan TDAH sucede la mayoría
de las veces), genera mucha angustia el escuchar todos
los aspectos negativos, sin una propuesta formal que
los acompañe como alternativa.
Concluyendo, se sugiere mencionar: Cuáles son
los aspectos más alarmantes sobre los que hay que
trabajar, de qué manera se van a abordar, y cuáles
son los resultados que esperamos.
Aunado a todo esto en forma clara y precisa
en la estrategia cuál será la parte que le toque al
equipo de maestros, cuál a los padres y cuál al estudiante.
Yolanda Noriega de Camou
-Coordinadora
Grupo de Apoyo para
Padres con Hijos TDAH-