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EL
ROL DEL MAESTRO EN EL TDAH: ¿QUÉ PUEDEN HACER?
Para
ser exitoso en la escuela y en la vida, una persona
tiene que tener habilidad para poner atención y controlar
su comportamiento y sus impulsos. Estas son las áreas
en las que los niños con Trastorno de Déficit de Atención
e Hiperactividad tienen problemas.
Como
maestro, eres el más apto para ayudar a tus estudiantes
con TDAH a tener éxito en el aprendizaje a pesar de
su condición. En este sitio encontrarás documentos que
te ayudarán a entender muchos aspectos de los niños
con TDAH y te proporcionarán guías para el salón de
clase y para otras actividades de la escuela.
¿Por qué tú?
Un
estudio conservador de la incidencia del TDAH en México,
indica que el TDAH afecta alrededor de un 3 a un 7%
de niños en edad escolar. Más niños que niñas han sido
diagnosticados con el trastorno. Como maestro, tienes
muchas probabilidades de tener a un niño o adolescente
con TDAH en tu salón de clases. Dependiendo del tamaño
del grupo, incluso puedes tener más de un niño con esta
discapacidad invisible en tu salón.
Aunque
los niños nacen con el trastorno, los síntomas usualmente
se reconocen hasta que el niño comienza su educación
escolar, ya que los salones les demandan un comportamiento
más estructurado, por ejemplo, unos períodos de atención
y concentración adecuados a su edad. Las dificultades
en el aprendizaje son parte del TDAH. Los síntomas del
TDAH (hiperactividad, periodos cortos de atención, distractibilidad, comportamiento impulsivo y cambios emocionales)
y los signos de discapacidad de aprendizaje quizás se
reconozcan primero en el salón de clases.
Lo
más probable es que el maestro se de cuenta primero
que en casa, de la problemática del niño. Por ello es
importante que estén capacitados y sepan con qué rol
participan con respecto al TDAH de los niños.
Tratamiento
El tratamiento que la mayor
parte de los niños con TDAH reciben actualmente, es
una combinación de medicamento, algún tipo de psicoterapia,
incluyendo la intervención conductual, el entrenamiento
de papás, y el tratamiento de cualquier otro desorden
de aprendizaje coexistente. Los maestros están en una
posición en la que pueden darse cuenta de los cambios
en el comportamiento del niño debido al tratamiento,
y como consecuencia, pueden proveer información y ayuda
al niño, sus padres, al personal de la escuela, y a
cualquiera que esté involucrado en el cuidado del niño.
Los
niños que toman medicamento consultan regularmente a
su doctor, quien usualmente pide a los padres el contacto
con el maestro del niño, para ver cómo está comportándose
en clase. Estas pláticas son de especialmente importantes
cuando toman por primera vez el medicamento, cuando
lo reinician, o cuando se cambia la dosis. Manteniendo
las líneas de comunicación abiertas y teniendo conversaciones
acerca del tratamiento del niño, tú como maestro, puedes
tomar un rol activo en el manejo de la condición de
tu alumno.
TU
ROL EN LA MEDICACIÓN
En nuestra página de Internet,
en la sección de tratamiento-diagnóstico, podrán encontrar
información sobre el tipo de medicamentos utilizados
para el tratamiento del TDAH. Sin embargo, el sólo conocer
de las medicinas no es suficiente. Las políticas de
cada escuela determinan el grado de involucramiento
en apoyo del tratamiento del niño, pero las líneas siguientes
pueden prepararte para las observaciones que tú necesitas
hacer y las preguntas que te pedirán que respondas.
Recuerda que tus observaciones son muy importantes.
- Saber que el niño está
tomando medicamento, qué medicamento toma, y si el
medicamento debe tomarse durante las horas de clase.
Hablar con la enfermera si es necesario. En algunas
escuelas, los maestros pueden tener una junta para
hablar del niño con el doctor o terapeuta para obtener
más información acerca del tratamiento del niño. Escribe
cualquier información que vas a dar y pregunta todo
lo que necesitas saber para entender qué se requiere
de ti. Como cualquier otro medicamento, las medicinas
recetadas para el TDAH deben tomarse exactamente como
fueron prescritas.
- Conocer el tiempo durante
el cual funciona el medicamento para que puedas hacer
distintas observaciones durante el día. Por ejemplo,
si notas que el niño se vuelve hiperactivo e irritable
por algún período cuando la medicina pierde su efecto.
- Saber qué cambios se
esperan en el niño cuando empieza a tomar medicamento,
por ejemplo, ¿el niño pone más atención? ¿termina
sus tareas?
- Saber cuáles son los
efectos secundarios que puede tener la medicina y
que acciones debes tomar si alguna de estas ocurre.
Por ejemplo, ¿el niño puede sufrir dolor de cabeza
o de estómago?
- Estar atentos de cómo
cambia el comportamiento y el desempeño del niño en
la escuela con el uso del medicamento a largo plazo.
Si el niño es más hábil para funcionar en la escuela,
si está mejorando su relación con sus compañeros.
Tú y los padres deben saber que los síntomas pueden
volver a aparecer, hacerse más exagerados, o surgir
otros síntomas que no había tenido cuando el niño
es sometido a situaciones de estrés. Algunas tareas
que sólo son molestas para la mayoría de los niños,
pueden ser muy estresantes para niños que tienen TDAH.
- Estar enterados cuando
el niño deja de tomar medicamento, empieza a tomar
alguno nuevo, o cambia la dosis, y qué cambios se
derivan de esta situación. Nueve de cada diez niños,
mejoran con un medicamento estimulante, pero algunas
veces el medicamento será probado por una semana y
si es necesario se puede cambiar la dosis o el medicamento
mismo.
- Algunos doctores le
quitan el medicamento de vez en vez para ver qué cambios
ocurren en el niño. Debes estar atento si ves algún
cambio, saber la razón, si se te pidió ayuda para
evaluar el comportamiento.
- No deben hacerse supuestos
acerca de la medicación basados en escenarios individuales.
Diferentes doctores utilizan medicinas de diferente
manera, y de acuerdo a las necesidades cambiantes
de los niños. Pide las instrucciones específicas para
la medicación de cada niño. Un doctor debe trabajar
de manera cercana con cada niño para asegurarse de
que el medicamento es el apropiado.
- Reconocer que los medicamentos
no crean el cambio en el niño. El medicamento sólo
hace posible que las fortalezas y habilidades naturales
del niño puedan salir a la luz sobre el TDAH.
- Respetar
la confidencialidad del niño. Los asuntos médicos
sólo deben ser discutidos con los que están involucrados
en el cuidado del niño.
SI
LOS PADRES PREGUNTAN...
Si
los padres tienen preguntas sobre las instrucciones
del terapeuta o del doctor, puedes animarlos a preguntar
con su profesional de la salud, para que les clarifique
o agregue instrucciones. Déjales claro que es importante
para ellos –y para el niño- entender y seguir los consejos
del doctor acerca del medicamento y otras terapias para
el TDAH. El TDAH es una condición seria que puede requerir
que el niño esté tomando medicamento y bajo observación
por un período largo. Si la escuela lo aprueba, puedes
referir a los padres a un grupo de apoyo o darles información
sobre sitios como este, en donde podrán encontrar mucha
información sobre el trastorno.
Hay
muchos hechos y mitos acerca de los tratamientos del
TDAH sobre los cuales pueden preguntarte los papás.
Mucha gente piensa que el TDAH está relacionado con
el consumo de azúcar, aditivos de alimentos, preservativos,
pero no está comprobado científicamente que esto sea
causa del TDAH. La restricción de comida que contiene
saborizantes artificiales,
preservativos y azúcares, sólo ha ayudado alrededor
del 5% de los niños que tienen TDAH y estos niños tenían
alergias a ciertos alimentos.
Hay
cierto número de terapias alternativas que se ofrecen
para el tratamiento del TDAH. Sin embargo, no hay pruebas
científicas de su efectividad en el tratamiento de los
niños con TDAH. A continuación presentamos una lista
que provee el Instituto Nacional de Salud Mental, de
Estados Unidos (NIMH):
- Neurofeedback
- Dieta restringida (quitar
azúcar, colorantes artificiales y aditivos)
- Tratamientos antialérgicos
- Medicamentos que se
ponen en el oído
- Super vitaminas
- Ajustes quiroprácticos,
realineación de huesos
- Tratamiento para infecciones
con levadura
- Entrenamiento de ojos
o con vidrios especialmente coloreados
Si
los padres te preguntan acerca de estos tratamientos,
debes informarles que el tratamiento más efectivo, es
aquel que involucra una combinación de medicamento,
psicoterapia y apoyo de los encargados del cuidado del
niño, padres, miembros de la familia, y tú.
TRABAJANDO
CON LOS PAPÁS
Educar
a un hiño con TDAH es una tarea compleja. Debemos considerar
las habilidades y limitaciones del niño y la base de
soporte que tiene.
Las
siguientes ideas, delineadas por la Asociación Americana
de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés), son
herramientas útiles para trabajar con los padres y cuidadores
de los niños con TDAH.
El
primer paso que deben tomar los padres es encontrar
el médico apropiado para las necesidades del niño. Debido
a la similaridad entre los
síntomas del TDAH y algunos otros desórdenes psiquiátricos,
el diagnóstico del TDAH no es simple. Por lo tanto,
se debe escoger el médico adecuado que tenga la experiencia
en el diagnóstico y tratamiento de niños con desórdenes
psiquiátricos.
Si
al niño se le diagnostica con TDAH, sus padres deben
discutir el tratamiento con su doctor. Los padres deben
animarse a preguntar para que estén preparados con todo
el conocimiento necesario para tomar las decisiones
más precisas sobre el tratamiento del niño. Los padres
deben estar alertas sobre la importancia de un plan
de acción balanceado y redondeado y saber que la medicación
ha sido efectivamente probada en muchos niños, pero
debe utilizarse en conjunto con otros tratamientos,
no en lugar de ellos.
Los
padres deben tener la confianza para mantener un diálogo
abierto contigo y con otras figuras clave en la vida
del niño, incluyendo otros cuidadores y médicos. Es
importante que todos estén pendientes de cualquier cambio
en el tratamiento del niño, particularmente en el inicio,
reinicio, o cambios de dosis en el medicamento.
Anima
a los padres a felicitar al niño en cambios de los cuales
eres testigo en el salón de clases – pasar año, interacción
positiva con los compañeros, etc-. Cuando el medicamento y la terapia permiten que emerjan
las habilidades naturales del niño, el equipo de gente
encargada del cuidado del niño es esencial para ayudar
al niño a lograr el éxito.
El
medio ambiente juega un rol crucial en la ecuación.
Un salón bien estructurado puede aliviar la presión
que puede ejercer un medio ambiente caótico; tener expectativas
irreales del niño también puede ser perjudicial.
Trata
de mantener al niño tranquilo acerca del tratamiento.
Debes aclararle que no está maldito por tener TDAH y
que hay algunas otras retribuciones por su mal comportamiento.
Engancha al niño a participar activamente en el proceso
de tratamiento, para que tenga claro cuál es su rol
y cuáles son las características que debe aprender a
manejar.
Adicionalmente,
se presentan otra serie de consejos para el manejo de
los niños con TDAH:
- Crear
rutinas: Los padres pueden ayudar a su hijo a manejar
su vida más fácilmente cuando tienen una agenda que
seguir. Tener actividades específicas para tiempos
específicos diariamente, tales como levantarse, comer,
jugar, hacer la tarea e ir a la cama, hacen sentir
al niño más en control sobre su vida. Los padres deben
pegar la agenda en el refrigerador o en el pizarrón
de boletines familiares (si existe alguno en la casa)
para que el niño pueda acudir a él como referencia.
No debe hacerse ningún cambio en la agenda sin ser
explicado al niño, para evitar la confusión y angustia.
- Mantén reglas básicas
en casa: Los padres deben explicar cuáles son las
reglas, qué se espera del niño, y cuáles serán las
consecuencias de romper las reglas. Las reglas deben
estar documentadas y los resultados de romperlas deben
ser claros. En suma, los padres deberían asegurarse
que su hijo entendió completamente lo que se espera
de él. Hablándole claro, con la voz calmada, expresarle
lo que se requiere que haga. El niño debe repetir
las instrucciones.
- Reforzar el buen comportamiento:
el reforzamiento positivo en el salón y en casa ayudarán
al niño a dar el salto, lo cual lo hará más entusiasta.
- Mantén el ojo en él:
Los niños, en general, deben ser observados de cerca.
Un niño con TDAH tiende a ser más impulsivo y por
lo tanto necesita mayor supervisión. Estando con compañeros,
hermanos o amigos en casa, observa el comportamiento
social de tu hijo. Se le deben enseñar habilidades
sociales para relacionarse con sus pares.
- Hacer las tareas largas
más manejables: Las tareas que se encargan para hacer
en casa, se dificultan más para los niños con TDAH.
Dividir la tarea en partes más pequeñas, y tener más
descansos, sirve para que no vean el trabajo como
una montaña insuperable.
Como
educador, tienes un rol muy activo en la vida del niño
con TDAH. Debe haber un equipo de trabajo formado por
el maestro, el padre, los médicos. Este equipo es más
efectivo cuando todos los participantes dejan las líneas
de comunicación abiertas y disponibles entre uno y otro. Puedes
mantener al corriente a los padres sobre el desarrollo
del niño enviándoles reportes diarios o semanales, con
una gráfica que muestre el progreso del niño.
Es
importante ser honesto y realista con los padres: su
hijo no se va a curar del TDAH. Sin embargo, muchos
niños logran superar los síntomas con la edad. Con tu
ayuda, la de los padres y doctores, la posibilidad de
éxito se incrementa.
Publicado
en adhdinfo, Traducción voluntaria
de Roxana Alanís Villalón
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