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Las habilidades de comunicación son vitales
en una familia que quiere tomar decisiones
en conjunto, resolver problemas efectivamente
y promover un sentido de armonía entre
los miembros de la familia. Utilizar el
sarcasmo, la ridiculización, los apodos,
las caras y muecas de enojo y burla, la
generalización, los sermoneos, el no poner
atención, interrumpir, salirse del tema,
ordenar, monopolizar la conversación,
amenazar, reírse o herir los sentimientos
de los demás son algunas de las formas
en que se puede bloquear la comunicación.
Típicamente, la acción negativa de una
persona conduce a la reacción negativa
de la otra, y antes de que te des cuenta,
nadie escucha a nadie y la comunicación
positiva se rompe.
Con un esfuerzo de todos, podemos
comenzar a comunicarnos con los demás
de manera productiva. La clave está en
mostrar respeto, paciencia, entendimiento
y compasión por los demás. La crítica
siempre bloquea la comunicación efectiva.
Siempre es mejor decir menos que más y
hacerlo en una forma positiva.
En la gráfica a continuación,
se muestran del lado izquierdo los comportamientos
que refuerzan la comunicación positiva,
y del lado derecho, aquellos que causan
bloqueos en la comunicación. Revisa cuáles
son tus buenas actitudes, y cuáles son
las áreas que debes mejorar.
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